En Estados Unidos hay una alta expectativa frente a la aprobación de la Ley de Equidad en la Seguridad Social (Social Security Fairness Act), que impactaría en millones de personas. Se trata de una propuesta legislativa que busca eliminar disposiciones que reducen los beneficios para ciertos jubilados del sector público. Su puesta en marcha podría modificar significativamente los pagos que recibirán estos destinatarios a partir de 2025.
La propuesta legislativa busca derogar dos disposiciones específicas:
Ambas disposiciones están vigentes desde 1983 y 1977, respectivamente. Su eliminación representa un cambio que beneficiará principalmente a empleados públicos como maestros, policías y bomberos. Cabe destacar que, estas reglas no aplican a quienes tienen 30 o más años de ingresos significativos bajo el sistema de la Seguridad Social ni a ciertos grupos específicos, como trabajadores del gobierno federal contratados después de 1983 o aquellos cuyos ingresos no relacionados con la Seguridad Social se generaron antes de 1957.
La derogación del WEP y el GPO supondría un aumento en los beneficios para los afectados, algo que las organizaciones de empleados públicos han defendido como una medida de justicia. Sin embargo, esta ley también plantearía desafíos financieros, según indicó CNBC.
Si la ley es aprobada, los cambios no se reflejarían de inmediato en los pagos de los beneficiarios. La Administración de la Seguridad Social (SSA, por sus siglas en inglés) necesitaría tiempo para ajustar sus sistemas y determinar los nuevos montos de los cheques. En caso de retrasos, los beneficiarios recibirían desembolsos retroactivos que cubrirían la diferencia. De esta forma, el impacto se sentiría principalmente en 2025, cuando se espera que las modificaciones estén completamente integradas.
A partir del próximo año, la SSA implementará también otros cambios significativos que impactarán a millones de beneficiarios y trabajadores en Estados Unidos. Estas modificaciones abarcan desde el acceso a servicios en oficinas locales, hasta los ajustes en los beneficios por costo de vida (COLA, por sus siglas en inglés) y los aumentos en los montos de Medicare premium, entre otros puntos.