Después de cuatro horas de debate, el Senado dio media sanción a la modificación en general a la Ley de Glaciares (26.639) por 40 votos a favor, 31 en contra y 1 abstención. El texto pasó a la Cámara de Diputados, donde será analizado en el período ordinario.
La Libertad Avanza contó con el apoyo de los aliados radicales, del Pro, los provinciales y también integrantes del peronismo que responden a provincias mineras. El tramo final del debate fue presenciado en uno de los palcos por Karina Milei, quien concurrió acompañada por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
Los 40 votos a favor correspondieron a La Libertad Avanza (21); los radicales Flavio Fama, Eduardo Galaretto, Mariana Juri, Carolina Losada, Silvia Schneider, Rodolfo Suárez, Mercedes Valenzuela y Eduardo Vischi; Martín Göerling del Pro; los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del Frente Renovador de la Concordia; la salteña Flavia Royón; la tucumana Beatriz Avila; Carlos “Camau” Espínola de Provincias Unidas; y los 3 de Convicción Federal. A su vez, la catamarqueña Lucía Corpacci y el sanjuanino Sergio Uñac también votaron a favor, luego de que el bloque peronista diera libertad de acción a sus miembros.
Por la negativa, votaron 23 del interbloque Popular; los radicales Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger; Andrea Cristina y Victoria Huala, del Pro; la chubutense Edith Terenzi; la cordobesa Alejandra Vigo, de Provincias Unidas; y José María Carambia y Natalia Gadano, de Movere por Santa Cruz.
La neuquina Julieta Corroza anunció antes de la votación su abstención en general y particular.
El resultado de la general se repitió en las siete votaciones en particular, luego de que el principal interbloque opositor reclamara por la lectura del dictamen con cambios que se conoció pocos antes del cierre de los discursos.
Una vez aprobada la norma, se inició el debate en particular, que incluiría las múltiples modificaciones acordadas a puertas cerradas, y que desataron una fuerte polémica en el recinto cuando pasadas las 15.30 desde el bloque de José Mayans salieron a alertar sobre esos cambios de los que recién se estaban anoticiando a través de un papel que habían recibido todos los legisladores durante la exposición de los miembros informantes que, dicho sea de paso, no habían aludido a dichas modificaciones.
La jornada comenzó temprano con la detención de 12 activistas de Greenpeace, quienes saltaron las rejas e irrumpieron en las escalinatas del Congreso de la Nación en protesta contra la norma impulsada por el Gobierno. Los activistas realizaron una puesta en escena simbólica en detrimento de la modificación a la Ley de Glaciares.
