Un especialista presentó datos sobre empleo y costo de vida en la ciudad, destacando desafíos en el mercado laboral y la percepción social de la economía.
Según un análisis basado en datos oficiales, en Comodoro Rivadavia hay aproximadamente 16 mil personas con dificultades de inserción laboral. El sociólogo Mariano Prado señaló que la desocupación en la ciudad pasó de 2.000 a 5.000 personas, y que la pobreza registró un aumento al comparar el primer y segundo semestre del año.
Los últimos datos del INDEC muestran una baja en el índice de pobreza a nivel nacional en el último semestre de 2025. Este índice se compone principalmente por el valor de la Canasta Básica Total, que incluye alimentación, servicios, vestimenta, transporte y educación. Sin embargo, el especialista indicó que la percepción social es diferente: «bajó el índice, pero nos sentimos más pobres», atribuyendo esta sensación al impacto de la inflación y a factores cualitativos no incluidos en la medición estadística.
Prado destacó una diferencia regional en el costo de vida. Mientras la canasta básica para una familia tipo a nivel nacional ronda los 1.400.000 pesos, en la Patagonia el observatorio releva un valor cercano a los 1.700.000 pesos. «La mayoría de los trabajadores en Argentina no llegan a cubrir esa canasta básica un solo trabajador», afirmó.
El análisis también abordó cambios en los hábitos de consumo, donde los ingresos se destinan casi en su totalidad a cubrir necesidades básicas, reduciendo el gasto en esparcimiento. Además, se mencionó que los servicios han aumentado más que la alimentación, lo que modifica la composición del gasto familiar.
Respecto al mercado laboral, se indicó que en Argentina casi el 43% de la masa laboral tiene trabajos no registrados. Si se suman los monotributistas de categorías bajas, más del 50% se encuentra en situación de informalidad o precariedad. Prado se refirió al fenómeno de la «uberización» (plataformas como Rappi, Pedidos Ya o Uber), donde muchas personas encuentran su principal ingreso en trabajos precarios y no registrados. Explicó que al aumentar la cantidad de personas en estas plataformas, los ingresos individuales disminuyen debido a la mayor competencia y a la baja en el consumo.
Finalmente, el especialista reflexionó sobre un deterioro en las condiciones de vida y en la tradicional clase media, señalando que, según el INDEC, se necesitaría un ingreso familiar de 4 millones de pesos para pertenecer a ese estrato socioeconómico en la actualidad.
