Tras una audiencia, la magistrada tiene un plazo de 72 horas para resolver si formaliza la investigación contra un empresario y un expolicía federal, acusados de intentar extorsionar al jefe comunal Gustavo Sastre.
La Justicia avanza en la causa por una presunta extorsión al intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre. Este martes se desarrolló la audiencia de apertura de investigación, donde la fiscalía formuló cargos contra el empresario Héctor Ibáñez y el expolicía federal Gastón Domecq. La jueza María Inés Bartels escuchó a las partes y ahora tiene un plazo de tres días para definir si habilita la investigación formal contra los imputados.
Según la denuncia, los dos hombres habrían intentado exigirle al jefe comunal el pago de importantes sumas de dinero en moneda extranjera, bajo la promesa de evitarle supuestos problemas judiciales o administrativos. Las maniobras se habrían producido en al menos dos oportunidades. En una audiencia previa, la fiscal Ivana Berazategui había detallado que al intendente le habrían solicitado 60 mil dólares.
Durante la audiencia de este martes, las defensas de los imputados rechazaron las acusaciones, solicitaron la nulidad de los allanamientos realizados y pidieron el sobreseimiento de sus clientes. Argumentaron que los hechos no encuadrarían en la figura penal de extorsión y plantearon diversas objeciones técnicas.
La jueza Bartels informó que, tras analizar los argumentos presentados, resolverá en un plazo de 72 horas si ordena la apertura formal de la investigación. De ser afirmativa la decisión, se iniciaría una nueva etapa procesal que incluiría una audiencia para la declaración de los imputados y la profundización de las pesquisas.
La declaración del intendente Sastre
En declaraciones públicas, el intendente Gustavo Sastre había denunciado previamente una trama de extorsiones y presiones que, según afirmó, se extiende desde el año pasado y que involucraría a empresarios, operadores políticos y un ex integrante de fuerzas federales. En ese contexto, vinculó el reciente ataque contra su hermano, Ricardo Sastre, con este entramado.
«Esto no es de hace tres días ni un hecho aislado. Es una denuncia y un trabajo que vengo llevando adelante desde el año pasado, soportando extorsiones», expresó el jefe comunal. Sastre aseguró que uno de los implicados le llegó a exigir dinero: «Hubo pedidos de alrededor de 100 mil dólares en dos oportunidades. Nunca accedí a ningún apriete».
El intendente se mostró contundente al afirmar que no permitirá que estos sectores operen en la ciudad: «Hasta el último día que sea intendente van a tener que lidiar con alguien que no les va a permitir avanzar. No voy a dejar que esta gente tenga lugar en Puerto Madryn».
