Jorge Newbery ya tiene definida su conducción: desde el próximo 2 de mayo, Leonardo Barrientos asumirá como presidente del “Aeronauta”, tras confirmarse que no habrá lista opositora en las elecciones.
Jorge Newbery ya tiene definida su conducción: desde el próximo 2 de mayo, Leonardo Barrientos asumirá como presidente del “Aeronauta”, tras confirmarse que no habrá lista opositora en las elecciones. De esta manera, se dará continuidad a la gestión familiar luego de la salida de su hermano, el “Pitu” Barrientos, en un contexto institucional que tuvo semanas de movimientos y definiciones fuertes.
Finalmente, Rafael Román, quien había manifestado públicamente su intención de competir, no presentará una alternativa. Barrientos no esquiva el desafío y deja en claro el momento que atraviesa el club: “Yo siempre estuve comprometido en el club, no es que quise ser presidente, pero hoy siento que es un momento en el que hace falta estar fuertes. Fijate todo lo que pasó. Tenemos proyectos muy grandes que no puedo permitir que queden en manos de gente que no comparte lo mismo que nosotros”, expresó.
En ese sentido, marcó una postura firme sobre su rol dirigencial: “Yo soy un dirigente, no un dirigido. Va a ser duro, pero no le voy ni le pienso dar la espalda al club”. Sobre la posibilidad de unidad con el sector que encabezaba Román, explicó por qué no prosperó: “No hubo unidad porque nosotros intentamos priorizar otras cosas, siempre buscando lo mejor para el club. Venimos con grandes proyectos y la otra persona representa intereses y formas de trabajo a las que no estamos acostumbrados. No viene del palo del fútbol, y la conducción del club debe mantenerse independiente a cualquier otra cosa”.
Barrientos estará acompañado de Leoncio Gatti, el ex presidente del «Lobo». De cara a lo que viene, el nuevo presidente plantea objetivos claros y una visión de crecimiento: “Yo sueño con el club cada vez más grande, más fuerte, más ordenado y más competitivo. Queremos consolidar los proyectos que tenemos desde hace tiempo, potenciar a los socios y lograr que sea un orgullo para todos”.
En un contexto económico complejo, Barrientos anticipa que se viene una etapa de transición, pero con convicción: “Esto va a ser una transición en donde el país no está bien, pero vamos a llevar la bandera del triunfo”. Así, Newbery inicia una nueva etapa dirigencial, con continuidad en el proyecto y el desafío de sostener el crecimiento institucional y deportivo en uno de los clubes más importantes de la ciudad.
