Aníbal Cepeda, de 72 años, desapareció el 20 de abril. Sus restos fueron encontrados desmembrados y un conocido confesó el crimen.
La comunidad de Río Gallegos está consternada tras el hallazgo de los restos de Aníbal Eduardo Cepeda, un vecino de 72 años que había desaparecido semanas atrás y era intensamente buscado por su familia.
Había sido visto por última vez el 20 de abril, aunque la denuncia formal por su desaparición fue radicada el lunes 4 de mayo. Desde entonces, efectivos policiales y fuerzas de seguridad realizaron rastrillajes en distintos puntos de la capital santacruceña.
Finalmente, la investigación derivó en un desenlace estremecedor: los restos desmembrados del jubilado fueron encontrados en diferentes lugares y un hombre terminó confesando el crimen.
El extrabajador petrolero era descripto como un jubilado de rutina tranquila. Pasaba gran parte del tiempo en su casa y solía frecuentar un casino ubicado en la zona céntrica, donde jugaba a la ruleta electrónica. “No tenía mucha suerte, pero venía hace años”, comentó un cliente habitual.
Ese ambiente fue clave para la investigación. Una de las hipótesis se relacionó con su actividad recreativa y con versiones sobre el cobro de una millonaria indemnización de la empresa petrolera en la que había trabajado, que habría superado los 200 millones de pesos.
En ese contexto apareció el nombre de Félix Marcelo Curtti, cliente frecuente del mismo casino y conocido del jubilado, quien habría sido una de las últimas personas que lo vio con vida. Con el avance de la causa, el hombre confesó el asesinato.
El caso sigue generando impacto en toda la provincia de Santa Cruz por la violencia del hecho y las circunstancias del hallazgo.
