La cementera más grande del país mantendrá detenido uno de sus hornos principales en Olavarría ante la caída del consumo de cemento y dudas sobre el abastecimiento de gas.
La industria de la construcción atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años y las señales de desaceleración vuelven a encender alarmas en distintos sectores productivos del país. Aunque algunos indicadores oficiales reflejaron una mejora estadística durante marzo, las empresas vinculadas a la actividad continúan enfrentando caída en las ventas, menor demanda y crecientes costos operativos.
El escenario se agravó en las últimas semanas con una nueva baja en el despacho de cemento portland y con fuertes dudas sobre el abastecimiento de gas para el invierno, un factor clave para las industrias que dependen de hornos de alta temperatura para sostener la producción. A esto se suma el freno de la obra pública y la retracción de proyectos privados, que golpean directamente al empleo y al movimiento económico del sector.
En ese contexto, la cementera Loma Negra decidió apagar uno de los principales hornos de su planta de Olavarría, en la provincia de Buenos Aires, hasta noviembre de 2026. La medida impactará sobre el complejo L’Amalí y generó preocupación entre trabajadores y dirigentes sindicales por la reducción de tareas y la menor necesidad de mano de obra.
Desde la empresa explicaron que la paralización responde principalmente al fuerte incremento de los costos energéticos y al importante stock acumulado de clínker, el componente base utilizado para fabricar cemento portland. Actualmente, según datos difundidos por el gremio AOMA, en la planta se acumulan más de 700 mil toneladas de material almacenadas fuera de los silos, un volumen considerado extraordinario para la actividad.
La planta de Olavarría opera con dos hornos principales. Uno permanecerá apagado hasta noviembre, mientras que el segundo también interrumpirá actividades durante mayo y junio, aunque la empresa proyecta volver a ponerlo en funcionamiento a partir de julio.
El secretario general de AOMA Olavarría, Alejandro Santillán, aseguró que las tareas habituales de mantenimiento suelen extenderse alrededor de 40 días y remarcó que una suspensión de seis meses “no tiene antecedentes” en la planta. Desde el gremio consideran que la verdadera causa del parate está vinculada al derrumbe de la actividad constructiva y al freno en la demanda de cemento, y advirtieron que habrá una fuerte disminución de tareas en sectores vinculados a la trituración de piedra, el transporte interno y la operación de los hornos.
Según datos de la Cámara Argentina de la Construcción, durante abril se despacharon 639.100 toneladas de cemento portland, una cifra considerablemente menor a la registrada en marzo y también inferior a la del mismo mes de 2025. Aunque en marzo algunos indicadores oficiales mostraron una recuperación interanual, el nivel general permanece muy por debajo de los parámetros históricos del sector.
