Especialistas del ANLIS Malbrán finalizaron operativos de captura de roedores en Ushuaia y el Parque Nacional Tierra del Fuego para investigar la circulación del hantavirus.
Especialistas de la ANLIS Malbrán finalizaron esta semana una serie de operativos de captura de roedores silvestres en Ushuaia para avanzar en la investigación epidemiológica por hantavirus que se desarrolla en Tierra del Fuego. Los trabajos se realizaron tanto en zonas periféricas de la ciudad como en sectores del Parque Nacional Tierra del Fuego, en busca de señales de circulación del virus en especies consideradas reservorios naturales.
Uno de los datos que más llamó la atención fue que durante los procedimientos no apareció el Oligoryzomys longicaudatus, más conocido como “ratón colilargo”, el principal portador asociado al virus Andes, una de las variantes de hantavirus detectadas en Argentina. Sin embargo, los especialistas sí capturaron ejemplares de Abrothrix hirta y Abrothrix olivacea, dos especies de roedores vinculadas previamente con la circulación del virus en el sur del país. Aun así, desde el organismo aclararon que todavía no existe evidencia de que los animales hallados estén infectados.
La doctora Carla Bellomo, integrante del Servicio de Biología Molecular del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) y responsable de los operativos en Ushuaia, explicó que ahora comenzará una etapa clave de análisis de laboratorio. “Hasta el momento no contamos con evidencia que permita confirmar infección en las especies capturadas. Debemos continuar con estudios específicos para determinar si son positivas para hantavirus”, señaló.
Las muestras recolectadas ya fueron enviadas al Laboratorio Nacional de Referencia para hantavirus de la ANLIS Malbrán, donde se realizarán estudios serológicos para detectar anticuerpos contra el virus. Si algún resultado arroja indicios positivos, los investigadores avanzarán con pruebas moleculares de ARN y técnicas RT-PCR para buscar material genético viral. Luego, en caso de confirmarse circulación del virus, se llevarán adelante secuenciaciones genéticas para identificar posibles variantes y obtener información clave para el monitoreo epidemiológico.
Los operativos se desarrollaron bajo estrictas medidas de seguridad biológica y en coordinación con la Dirección General de Epidemiología y Salud Ambiental del Ministerio de Salud fueguino. Los especialistas trabajaron con equipos de protección de alta complejidad, mascarillas especiales y sistemas de respiración autónoma para minimizar cualquier riesgo de exposición. Durante las tareas se instalaron alrededor de 200 trampas Sherman con cebos específicos para capturar roedores. Una vez encontrados, los animales fueron identificados y se les tomaron muestras de sangre y tejidos para su análisis. Todo el material recolectado fue conservado bajo protocolos de bioseguridad y almacenado en freezers a -80°C antes de ser trasladado al laboratorio nacional. Finalizados los trabajos de campo, también se realizó la descontaminación completa de los equipos utilizados.
En paralelo, profesionales del Malbrán brindaron capacitaciones al personal del Hospital Regional de Tierra del Fuego para reforzar la capacidad local de diagnóstico frente a eventuales casos de hantavirus. Desde el organismo remarcaron que contar con herramientas de detección temprana resulta clave para fortalecer la vigilancia epidemiológica, acelerar el análisis de muestras y mejorar la respuesta sanitaria ante posibles brotes en la región.
