La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) reportó que seis de cada diez máquinas del sector están paralizadas y la actividad cayó un 6,2% en lo que va del año, con pérdida de 22 mil puestos de trabajo en los últimos dos años.
La industria metalúrgica atraviesa una crisis en todo el país. Según datos difundidos por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), seis de cada diez máquinas del sector se encuentran paralizadas, mientras que la actividad cayó un 6,2% en lo que va del año.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, describió un escenario de caída sostenida de la actividad y alertó sobre el fuerte impacto social que la situación genera en las localidades del interior del país. Del Re señaló que, en los últimos dos años, el sector perdió cerca de 22 mil puestos de trabajo.
El representante bonaerense de ADIMRA, Marcelo Mirón, coincidió con el diagnóstico y afirmó: “En diferentes rubros, la posibilidad de reconversión es muy baja y, en muchos casos, implica directamente cerrar”.
La presidenta de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Rafaela, Graciela Accastello, alertó sobre el riesgo de desaparición de localidades enteras que dependen de la actividad metalúrgica. “Desaparece la empresa y desaparece el pueblo. No hay otra forma de sustento de vida. Lamentablemente, creo que eso va a pasar”, expresó Accastello. Sostuvo que muchas empresas, para subsistir, deberán reemplazar producción nacional por productos importados, situación que —según indicó— generará aún más desempleo.
En paralelo, el Gobierno impulsa la reforma laboral y avanzó con la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), luego de la reelección de Abel Furlán como secretario general. Furlán declaró: “Pretenden desplazar a toda la conducción nacional elegida por los trabajadores en medio de una ofensiva contra los derechos laborales”.
En Rosario, la actividad metalúrgica acumula 34 meses consecutivos de caída, según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM). Además, desde hace más de un año, el 70% de las industrias asegura no registrar ganancias. En Córdoba, entre el 44% y el 45% de las industrias provinciales presentan números negativos.
Robert Maggi, referente de AIM-San Francisco, relató: “Las empresas nos estamos quedando sin personal o se nos está yendo gente con muchísimo valor. Una vez que se van, no quieren volver a trabajar en la industria”.
Desde Entre Ríos, Sergio De Luca, representante de ADIMER, cuestionó el accionar del sistema financiero y afirmó que las PyMEs enfrentan tasas extremadamente altas y un acceso al crédito prácticamente inexistente.
El presidente de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADDIEL), Guillermo Freund, advirtió sobre el impacto simultáneo de la caída de la demanda y la apertura de importaciones. “Argentina necesita encontrar una política industrial sensata, tanto para el mercado interno como para el externo”, sostuvo.
