A nivel nacional, durante abril se comercializaron 1.333.298 metros cúbicos, un 2,38% menos que en el mismo mes del año pasado. En Comodoro Rivadavia, estacioneros reportan un cambio en los hábitos de los consumidores.
El consumo de combustibles en Argentina muestra una tendencia a la baja. Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, en abril se comercializaron 1.333.298 metros cúbicos de nafta y gasoil, lo que representó una disminución del 2,38% en comparación con abril de 2025. Respecto a marzo, la caída fue del 1,98%.
El primer cuatrimestre del año cerró con una contracción acumulada del 12,79%. En enero se habían registrado 1.423.721 metros cúbicos, pero luego se sucedieron tres meses consecutivos de retroceso.
Los combustibles premium son los más afectados. En abril, las ventas de nafta premium cayeron un 5,93% interanual, mientras que el gasoil premium descendió un 3,22% mensual. La nafta súper bajó un 1,63% frente a abril de 2025 y el gasoil común, un 9,96%.
Especialistas del sector vinculan esta situación a la pérdida del poder adquisitivo, la retracción económica y el aumento sostenido de precios. En lo que va del año, las naftas y el gasoil acumulan una suba promedio superior al 24%, con el último incremento aplicado a mediados de mayo.
También influye el precio internacional del petróleo. La escalada del barril Brent, impulsada por tensiones en Medio Oriente, generó presión sobre los valores internos. En ese contexto, YPF implementó desde abril un esquema denominado “buffer de precios”, diseñado para amortiguar parcialmente las variaciones internacionales. El mecanismo, inicialmente previsto por 45 días, fue prorrogado semanas después.
En Comodoro Rivadavia, referentes de estaciones de servicio afirman que las ventas vienen cayendo desde hace varios meses. “La gente ya no llena el tanque”, explicaron. Quienes antes realizaban cargas completas ahora optan por poner montos menores, como 20 mil o 30 mil pesos, y administrar el combustible durante la semana.
El fenómeno afecta especialmente a las naftas premium. Estacioneros señalaron que muchos clientes que usaban combustibles de mayor calidad comenzaron a migrar hacia la nafta súper para reducir gastos. “El que antes cargaba premium ahora pasa a súper, y el que ya usaba súper directamente carga menos cantidad”, resumieron.
Además, la desaceleración de la actividad petrolera e industrial impacta en las ventas de gasoil. Desde las estaciones de servicio indicaron que hay una reducción visible en las cargas de vehículos vinculados al sector energético, como camionetas, equipos y camiones.
Esta combinación de menor consumo particular y menor demanda empresarial genera preocupación entre los expendedores, que advierten un escenario complejo para sostener los volúmenes de venta.
