Konstantin Rudnev, acusado de presunta trata de personas, permanece con arresto domiciliario en Buenos Aires. La Cámara Federal de Casación Penal revocó ese beneficio y ordenó su regreso al Servicio Penitenciario Federal, aunque el traslado está supeditado a una revisión de su estado de salud.
Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso acusado de presunta trata de personas y señalado como líder de una secta, podría volver a ser alojado en la Unidad Penitenciaria N°6 de Rawson luego de que la Cámara Federal de Casación Penal revocara el beneficio de prisión domiciliaria que cumplía desde hace menos de dos meses.
La decisión judicial ordena que el imputado vuelva a quedar bajo la órbita del Servicio Penitenciario Federal, aunque su eventual traslado dependerá previamente de una evaluación médica debido a los problemas de salud que presenta.
El ciudadano ruso de 59 años había sido detenido en marzo de 2025 tras ser interceptado en el aeropuerto de Bariloche, en la provincia de Río Negro, en el marco de una investigación federal por presunta trata de personas. Cumplía su detención en la Unidad Penitenciaria Nº6 en la ciudad de Rawson, en Chubut.
Sin embargo, a principios de año fue trasladado a Buenos Aires para ser sometido a una intervención médica de urgencia y, semanas después, obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria en una quinta de la localidad bonaerense de San Vicente.
La medida había sido concedida por la Unidad Penal N°6 de Rawson bajo una caución de 30 millones de pesos. En ese momento, su abogado defensor, Martín Sarubbi, sostuvo que “no tiene ningún tipo de vinculación comprobada con los hechos que se investigan” y remarcó que “no hay una sola prueba concreta que lo ubique en una situación de captación, traslado o explotación de persona alguna”.
Sin embargo, tras una apelación presentada por la fiscalía, la Cámara de Casación resolvió revertir la domiciliaria y ordenar nuevamente la prisión preventiva en un penal federal. La defensa adelantó que recurrirá la medida ante la Corte Suprema y aseguró que el estado de salud del acusado sigue siendo incompatible con el alojamiento en una cárcel.
Luego de conocerse la resolución judicial, Rudnev difundió una serie de videos donde cuestionó el sistema judicial y penitenciario. “Quiero hablarles sobre una enorme ilusión que existe en nuestra sociedad. Esa ilusión se llama democracia”, expresó en una de las grabaciones. “No hay democracia verdadera en ninguna parte”, agregó.
En otro tramo de su mensaje aseguró haber sido perseguido políticamente en Rusia. “Fui perseguido en Rusia y seré perseguido en otros países”, afirmó. Además, sostuvo: “Estuve en prisión durante más de doce años en total. Y pasé todo ese tiempo allí como preso de conciencia”.
El acusado también apuntó directamente contra el sistema carcelario. “El hecho es que las cárceles son un vestigio de otra época. Las cárceles deben ser abolidas”, manifestó. Y añadió: “Ninguna persona se volvió mejor estando en prisión. Por el contrario, las personas empeoran”.
Además, defendió el uso de la prisión domiciliaria como alternativa. “Las cárceles deben ser reemplazadas por otras medidas cautelares, por ejemplo, la prisión domiciliaria, para que una persona pueda permanecer en su hogar junto a su familia”, dijo. “Solo en esas condiciones una persona puede corregirse y mejorar”, concluyó.
