Un adolescente de 16 años fue imputado por intimidación pública tras amenazas de tiroteo escolar. En un allanamiento en su vivienda en La Plata, la Policía Bonaerense incautó 25 armas de fuego y más de 6.700 municiones.
Un adolescente de 16 años de La Plata quedó imputado por presunta intimidación pública luego de que investigadores detectaran amenazas relacionadas con un posible ataque armado en una escuela. El caso tomó mayor gravedad cuando, durante un allanamiento realizado en su vivienda, la Policía Bonaerense encontró un arsenal compuesto por 25 armas de fuego y más de 6.700 municiones de distintos calibres.
La causa es investigada por la fiscal de menores Sabrina Cabrera y se originó en el contexto de una serie de amenazas que durante los últimos meses afectaron a establecimientos educativos de diferentes puntos del país. A raíz de esos episodios, las autoridades reforzaron los controles y conformaron equipos especializados para detectar posibles riesgos vinculados con ataques o situaciones de violencia extrema.
Fue en ese marco que personal de Cibercrimen y de la Dirección de Contraterrorismo comenzó a analizar perfiles y publicaciones en redes sociales que podían representar una amenaza concreta. Entre ellas aparecieron varios videos protagonizados por el adolescente ahora investigado.
Según informaron fuentes policiales, en las imágenes se observaba al joven manipulando armas de fuego y realizando prácticas de tiro en un polígono. El contenido llamó la atención de los especialistas, quienes profundizaron las tareas de inteligencia para determinar su identidad y ubicación.
El hallazgo del arsenal
A medida que avanzó la pesquisa, los investigadores lograron establecer que el menor residía junto a su familia en una vivienda de la localidad bonaerense de San Carlos, en el partido de La Plata.
Con las pruebas recolectadas, la Justicia autorizó un allanamiento que se concretó durante las últimas horas. Al ingresar al domicilio, los efectivos encontraron una importante cantidad de armamento distribuido en distintas dependencias de la casa.
El procedimiento permitió secuestrar 25 armas de fuego, entre pistolas, revólveres, escopetas y carabinas de diferentes marcas, modelos y calibres. Además, se halló una enorme cantidad de municiones almacenadas.
De acuerdo con el detalle oficial, los agentes incautaron 4.217 cartuchos calibre 12/70 y otras 2.487 municiones de diversos calibres, lo que eleva el total a más de 6.700 proyectiles. También secuestraron un equipo utilizado para la recarga de municiones, teléfonos celulares y otros elementos que serán sometidos a peritajes.
Los investigadores buscan determinar si las armas estaban registradas legalmente y cuál era el grado de acceso que tenía el adolescente a ese arsenal. Asimismo, intentan establecer si existía un plan concreto detrás de las amenazas o si se trató únicamente de manifestaciones realizadas a través de redes sociales.
Por otra parte, la Justicia también puso bajo la lupa la situación del padre del menor. Los peritos analizarán la documentación correspondiente para verificar si contaba con las autorizaciones necesarias para la tenencia y portación de las armas secuestradas.
Tras el operativo, tanto el adolescente como su padre fueron notificados de la imputación por presunta intimidación pública. Sin embargo, por disposición judicial, ninguno de los dos quedó detenido mientras continúan las medidas de investigación.
Todo el material secuestrado fue remitido a peritos especializados para su análisis. Los resultados de esos estudios serán claves para determinar la procedencia de las armas, su estado de funcionamiento y el posible vínculo con las amenazas que dieron origen a la causa.
