Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estimó que el incremento internacional del petróleo, vinculado al conflicto en Medio Oriente, podría agregar entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales a la inflación anual de Argentina durante 2026, según tres escenarios analizados.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) advirtió que el aumento internacional de los combustibles, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, podría tener un fuerte impacto sobre la inflación en Argentina. Según un informe del organismo de las Naciones Unidas, el incremento de los precios energéticos podría agregar entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales al índice inflacionario anual, dependiendo de cómo evolucione el mercado del petróleo y del traslado de esos costos al consumidor.
El estudio evaluó tres escenarios posibles para 2026, tomando como referencia distintas subas en el precio internacional de la energía respecto de 2025 y estimando cuánto de ese incremento terminaría reflejándose en los precios internos.
En el escenario más moderado, con una suba del 25% en el valor de la energía, la inflación argentina aumentaría 0,9 puntos porcentuales. En un escenario intermedio, con un incremento del 38%, el impacto sería de 1,4 puntos. En tanto, el escenario más severo contempla un aumento del 67% en los precios energéticos y llevaría el efecto inflacionario hasta 2,5 puntos.
Desde la CEPAL señalaron que el impacto final dependerá de varios factores, entre ellos la evolución del precio internacional del petróleo, el nivel de traslado a los combustibles que pagan los consumidores y el efecto indirecto sobre otros bienes y servicios.
«En los siguientes meses, el impacto del aumento del precio del petróleo en la inflación dependerá de la evolución de los precios internacionales, del grado en que sus variaciones se trasladen a los precios internos de los combustibles y de los efectos de segunda ronda en aquellos productos de los cuales los combustibles son un insumo relevante», indicó el organismo.
El informe también advirtió que el encarecimiento del petróleo podría trasladarse al costo de los productos importados y de los fletes internacionales, generando nuevas presiones sobre los precios.
En los últimos meses, YPF mantuvo congelados los precios de los combustibles para amortiguar el impacto de la suba internacional del crudo. Paralelamente, el Gobierno nacional postergó la actualización de los impuestos que gravan la nafta y el gasoil. Sin embargo, esos incrementos continúan pendientes de aplicación, por lo que aún resta definir cómo será el ajuste final que llegará a los surtidores y cuál será su efecto sobre el costo de vida.
El informe de la CEPAL también comparó el impacto esperado en otros países de la región. Según el organismo, el efecto sobre la inflación podría oscilar entre 0,3 y 4,6 puntos porcentuales, de acuerdo con las políticas adoptadas por cada gobierno. República Dominicana aparece como el país con el mayor impacto potencial, con una suba que podría alcanzar los 4,6 puntos en el escenario más extremo. En el otro extremo se ubica Ecuador, donde el efecto no superaría los 0,9 puntos. Argentina quedó en una posición intermedia junto a países como Brasil, Chile y Paraguay, donde el peso de la energía dentro de la canasta de consumo presenta características similares y condiciona el traslado de los aumentos internacionales a la inflación local.
