La directora provincial del Registro Único de Aspirantes a Guardas con Fines Adoptivos, Sandra Papania, afirmó que la provincia atraviesa un año con una alta cantidad de procesos adoptivos.
Chubut atraviesa un año con un marcado crecimiento en los procesos de adopción. Así lo afirmó la directora provincial del Registro Único de Aspirantes a Guardas con Fines Adoptivos, Sandra Papania, quien reveló que solo en Comodoro Rivadavia actualmente se desarrollan diez guardas preadoptivas, una cifra que supera ampliamente el movimiento habitual y que permite proyectar que 2026 finalizará con más adopciones que el año anterior.
En diálogo con ADNSUR, la funcionaria explicó que las guardas preadoptivas constituyen la instancia previa al juicio de adopción y remarcó que los procesos que actualmente se encuentran en marcha evolucionan de manera satisfactoria. «Hoy solamente en Comodoro estamos transitando diez guardas preadoptivas. Es un número altísimo para lo que generalmente manejamos en materia de adopción y todas vienen desarrollándose de forma positiva», señaló.
Papania recordó que durante 2025 se concretaron alrededor de veinte adopciones plenas en toda la provincia y consideró que esa cifra será superada ampliamente antes de que finalice el año. Según indicó, el incremento responde principalmente a que durante los últimos meses hubo una mayor cantidad de niños y adolescentes declarados en situación de adoptabilidad, una realidad que también comenzó a observarse en otras jurisdicciones del país.
Al analizar las causas de este escenario, la directora del Registro sostuvo que existe una fuerte incidencia del contexto económico y social que atraviesa la Argentina. Explicó que durante los encuentros que mantienen periódicamente los registros de adopción de todas las provincias se observa un crecimiento sostenido de niños que requieren una familia y consideró que las dificultades laborales, la pérdida de empleos y la crisis económica de los últimos años son factores que terminan impactando en muchas familias.
No obstante, destacó que Chubut continúa diferenciándose del resto del país por la respuesta que encuentra cuando se realizan convocatorias públicas para familias adoptantes. Si bien reconoció que en algunos casos deben repetirse los llamados, aseguró que la provincia suele lograr que los niños permanezcan dentro de su lugar de origen, evitando nuevos desarraigos y permitiendo que mantengan sus vínculos sociales, escolares y comunitarios.
La mayor dificultad continúa concentrándose en los niños mayores de diez años y, especialmente, en los adolescentes. Papania explicó que todavía persiste en gran parte de la sociedad la idea de que la adopción está destinada principalmente a bebés, cuando en realidad la mayoría de los procesos actuales involucran a chicos de más de seis años. Esa diferencia entre la demanda de las familias y la realidad de los niños que esperan una adopción hace que muchos permanezcan durante años aguardando la posibilidad de integrarse a un hogar.
«Muchas veces hablamos del tiempo que esperan los adultos para adoptar, pero pocas veces pensamos cuánto esperan ellos. Cuando trabajamos con los chicos nos preguntan constantemente cuándo llegará su familia. Es una situación muy difícil porque entienden perfectamente lo que significa esa espera y desean tener un hogar donde crecer», expresó. También explicó que esos momentos resultan aún más complejos cuando, dentro de un mismo hogar convivencial, algunos niños consiguen una familia mientras otros continúan esperando.
La funcionaria también buscó derribar algunos de los principales mitos que aún existen sobre la adopción. Aclaró que pueden inscribirse personas solas, parejas convivientes, matrimonios heterosexuales e igualitarios y que tampoco es requisito ser propietario de una vivienda. En cuanto a la situación económica, indicó que únicamente se evalúa que los postulantes puedan garantizar las necesidades básicas de un niño, sin exigir un determinado nivel de ingresos.
Respecto de los tiempos de espera, sostuvo que estos dependen casi exclusivamente del perfil de niño que cada familia está dispuesta a adoptar. Mientras quienes buscan exclusivamente bebés suelen permanecer varios años inscriptos en el registro, las familias que aceptan niños mayores de cinco o seis años pueden ser convocadas en pocos meses debido a la necesidad existente.
Finalmente, Papania remarcó que el objetivo del sistema de adopción no es encontrar un hijo para una familia, sino garantizar el derecho de los niños, niñas y adolescentes a crecer dentro de un entorno familiar. «La adopción es abrazar una historia para cambiarla. Lo que buscamos es restituirles un derecho que todos tenemos: vivir en familia, sentirse cuidados, acompañados y queridos», afirmó.
Por último, invitó a quienes tengan interés en adoptar a acercarse al Registro para recibir información oficial y despejar cualquier duda. «Muchas personas no avanzan porque alguien les dijo que no podían adoptar por estar solas, por no tener una casa propia o por otros motivos que no son reales. Ante cualquier inquietud, lo mejor es consultar. Las puertas del Registro están abiertas para todos», concluyó.
