La Justicia ordenó su prisión preventiva luego de que, según la investigación, habría incumplido una prohibición de acercamiento dictada para proteger a la víctima.
Un hombre quedó detenido con prisión preventiva durante tres meses luego de que la Justicia considerara que existía un riesgo elevado para su expareja y para el desarrollo de la causa.
Según la Fiscalía, el acusado habría incumplido una prohibición de acercamiento y contacto que había sido dictada para proteger a la mujer. La medida fue tomada en el marco de una investigación por hechos de violencia de género.
UNA ORDEN QUE, SEGÚN LA FISCALÍA, NO FUE RESPETADA
De acuerdo con la acusación, el hombre era expareja de la víctima y tenía antecedentes por hechos de violencia contra ella. Además, al momento de la denuncia se encontraba bajo libertad condicional, una situación que implica haber recuperado la libertad luego de una condena, pero con determinadas obligaciones que deben cumplirse.
La Fiscalía sostiene que el 19 de julio el acusado habría amenazado de muerte a la mujer utilizando un arma blanca y luego la habría golpeado, provocándole una lesión en la muñeca.
Tras ese episodio, se estableció una prohibición de acercamiento y contacto con el objetivo de evitar nuevas situaciones de riesgo.
Sin embargo, según la investigación, ocho días después, el 27 de julio, el hombre habría violado esa medida. La acusación indica que ingresó nuevamente a la vivienda de la víctima por una ventana y que habría repetido las amenazas y las agresiones.
LOS ARGUMENTOS PARA DICTAR LA PRISIÓN PREVENTIVA
La Fiscalía solicitó que el acusado continuara detenido durante el proceso al considerar que existían motivos para suponer que podía volver a atacar a la víctima, intentar escapar o afectar el avance de la investigación.
Entre los elementos presentados se incluyeron certificados médicos por las lesiones denunciadas, el secuestro del arma mencionada, testimonios y antecedentes vinculados a episodios anteriores de violencia contra la misma mujer.
Además, el Ministerio Público señaló que el acusado tenía una condena previa por agresiones hacia su expareja, siete incumplimientos de órdenes judiciales y nuevos hechos que, según la acusación, habrían ocurrido mientras estaba bajo libertad condicional.
LA DEFENSA CUESTIONÓ LA MEDIDA
La Defensa Pública se opuso al pedido de prisión preventiva al considerar que se trataba de una medida excesiva. Como alternativa, planteó que el acusado continuara en libertad con nuevas reglas de conducta y controles judiciales.
El juez rechazó esa posibilidad al entender que las restricciones aplicadas previamente no habían logrado evitar nuevos incumplimientos.
La resolución destacó la necesidad de adoptar una medida más estricta para resguardar a la víctima y se basó también en los principios establecidos por la Convención de Belém do Pará, que obliga a los Estados a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
La causa continuará en etapa de investigación y, por el momento, el acusado permanece detenido bajo prisión preventiva mientras se define la situación procesal.
Gacetilla de información del Ministerio Público Fiscal, con edición de un periodista de ADNSUR
