La medida de fuerza, impulsada por el Decreto 690/2026, modifica el régimen de practicaje y pilotaje vigente desde 1991 y amenaza las exportaciones energéticas y la distribución de combustibles.
La desregulación del sistema de practicaje y pilotaje en Argentina, establecida mediante el Decreto 690/2026, generó una medida de fuerza que afecta la operatoria de los puertos del país. La iniciativa, impulsada por el Gobierno nacional, modifica un régimen que regulaba la actividad desde 1991 y forma parte del proceso de desregulación del transporte y el comercio exterior.
El practicaje es un servicio obligatorio para que un buque pueda ingresar, navegar o abandonar un puerto argentino. Entre los principales cambios del decreto se incluyen la libre contratación de prácticos por parte de los armadores, la flexibilización de los requisitos para el ingreso de nuevos profesionales, un nuevo esquema tarifario con valores máximos de referencia y la redefinición de las condiciones de prestación del servicio.
Según el Poder Ejecutivo, estas modificaciones permitirán incrementar la competencia, reducir los costos logísticos y mejorar la competitividad del comercio exterior. Por su parte, las entidades que representan a los prácticos y pilotos sostienen que el decreto desregula un servicio crítico para la seguridad de la navegación y prioriza criterios económicos por sobre las condiciones técnicas necesarias para operar en vías navegables de alta complejidad.
El conflicto también podría tener un capítulo judicial. Las entidades que representan a los prácticos y pilotos evalúan presentar una denuncia penal contra el presidente Javier Milei, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y otros funcionarios, por considerar que el decreto vulnera el artículo 190 del Código Penal, que pena las conductas que pongan en riesgo la seguridad de una nave.
La medida de fuerza podría alterar la programación de las terminales portuarias, encarecer la logística y afectar las exportaciones de petróleo y combustibles, así como el abastecimiento por vía marítima. Argentina exporta por vía marítima petróleo y derivados, e importa gas, un insumo vital para la época invernal. Una interrupción prolongada podría impactar en la distribución de combustibles líquidos en regiones que dependen del transporte por barco.
El alcance del conflicto dependerá de la duración de las medidas de fuerza y de la evolución de las negociaciones entre las partes. El sector energético busca sostener el abastecimiento interno y consolidar el crecimiento de las exportaciones de hidrocarburos.
