La representación diplomática de Pekín en Argentina emitió un comunicado en el que calificó de “arrogancia”, “prejuicios” e “hipocresía” las presiones de Washington sobre la cooperativa neuquina por su acuerdo con Huawei.
La Embajada de la República Popular China en la Argentina emitió un comunicado en respuesta a las presiones de Estados Unidos sobre la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF) por su acuerdo con Huawei. En el texto, la representación diplomática acusó a Washington de una “arbitraria obstrucción” de la cooperación entre ambos países y respaldó a la cooperativa en su conflicto con la embajada estadounidense.
En el primer tramo del comunicado, la vocería china señaló que la Embajada de Estados Unidos promovió la “teoría de la amenaza china”, amplió el concepto de seguridad nacional y, mediante la revocación de visas, impidió que una empresa argentina mantuviera una cooperación normal con Huawei. Según Beijing, esas prácticas reflejan la “arrogancia” y los “prejuicios” de Estados Unidos, y constituyen una falta de respeto a la soberanía de otros países y un menoscabo de los principios del libre mercado, a lo que dijo oponerse “firmemente”.
En el segundo tramo, la declaración planteó que Estados Unidos “alardea de sus valores de democracia y libertad”, pero no tolera que una empresa privada extranjera se desarrolle con normalidad en un tercer país, lo que, según el texto, deja al descubierto su “naturaleza hipócrita”. El portavoz instó a Washington a corregir su percepción de China y a poner fin a sus “prácticas hegemónicas” y “maniobras políticas”.
El conflicto se originó por un contrato que aún no se firmó. A fines de abril, autoridades de CALF viajaron a China y avanzaron con Huawei en la creación de un centro regional de datos y en la compra de equipamiento. En julio, un dirigente de la cooperativa recibió mensajes de Andrew Dilts, agregado de Asuntos Económicos de la Embajada estadounidense, en los que preguntaba si la cooperativa había “traspasado los límites” al impulsar el avance de Huawei en Argentina y si el proyecto podía cancelarse. Días después, el embajador Lamelas ratificó esa postura en una entrevista con Clarín y la enmarcó como una cuestión de “seguridad nacional”, argumentando que el ingreso a Estados Unidos “es un privilegio, no un derecho”.
La advertencia, según la reconstrucción de ese diario, alcanzaría a 18 directivos: unos 16 integrantes del Consejo de Administración, un síndico titular y un suplente. Quien denunció públicamente las presiones fue Carlos Quintriqueo, integrante del Consejo y dirigente de ATE Neuquén, quien aseguró que el principal destinatario del hostigamiento era el presidente de la cooperativa, Marcelo Severini, a quien se le habría pedido dar de baja el contrato “bajo amenaza de quitarle la visa”. La entidad llevó el reclamo a la Cancillería y, en su nota, aclaró que no formulaba “calificación alguna” sobre los hechos, dejando el encuadre en manos del Gobierno nacional.
Esta no es la primera vez que la Embajada china le contesta a Lamelas de manera pública. En abril, tras una entrevista del embajador en la provincia de Salta, la representación diplomática lo acusó de atacar y difamar “deliberadamente” la cooperación entre China y Argentina, con dichos que, según Beijing, estaban plagados de prejuicios ideológicos y expresaban una mentalidad de suma cero, propia de la Guerra Fría. En aquella ocasión, el mensaje se cerró con una recomendación: “en lugar de exagerar la amenaza china, sería mejor hacer algo concreto por el desarrollo de la Argentina y de América Latina”.
