El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, la Federación de Cámaras del Sector Energético de la Provincia del Neuquén (FECENE) y la Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo (CEISA) rechazaron la decisión de Halliburton Argentina S.R.L. de reducir hasta un 23% los contratos vigentes con sus proveedores en la Cuenca Neuquina.
El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, la Federación de Cámaras del Sector Energético de la Provincia del Neuquén (FECENE) y la Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo (CEISA) emitieron comunicados el 7 de agosto en los que rechazaron la decisión de Halliburton Argentina S.R.L. de exigir a sus proveedores una reducción de hasta el 23% sobre los contratos en ejecución en la Cuenca Neuquina.
Según las entidades, la reducción se aplicará sobre los precios de los contratos vigentes para el período comprendido entre agosto y diciembre de 2026. El sindicato precisó que Halliburton comunicó el recorte con un plazo de siete días para que los proveedores acepten las nuevas condiciones, sin una instancia previa de negociación.
Marcelo Rucci, secretario general del gremio, declaró: «Acá no hay una propuesta ni una mesa de diálogo. Una empresa dominante decide mejorar sus números y descarga el ajuste sobre quienes menos margen tienen para soportarlo». Además, sostuvo que «las empresas locales son grandes generadoras de trabajo y estas decisiones unilaterales golpean directamente sobre el entramado empresario de la cuenca». El sindicato se declaró en alerta.
Rucci también hizo referencia a los resultados financieros de Halliburton Company, que informó una ganancia neta de 534 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026 y destinó cerca de 200 millones de dólares a la recompra de acciones. «Una compañía global que gana más de 500 millones de dólares en un trimestre no puede pretender que una pyme neuquina de treinta empleados sea la que resuelva su problema de competitividad», afirmó.
FECENE expresó su «más enérgico rechazo» y calificó de «inadmisibles» las medidas unilaterales que, según la federación, convierten a las pymes que apostaron a Vaca Muerta en «la variable de ajuste de compañías de alcance global». La entidad, que agrupa a las cámaras ACIPAN, ADINEU, CAPESPE, CEIPA y CAMARCO sede Neuquén, advirtió que la decisión contradice el espíritu de la Ley provincial 3338, creada para fortalecer la participación de las empresas neuquinas y el desarrollo de proveedores locales. Por ello, instó a Halliburton a dejar sin efecto la medida e iniciar una instancia de diálogo con sus proveedores.
CEISA, presidida por Raúl Pablo Martin, manifestó su «profunda preocupación» y alertó sobre la posibilidad de que otras empresas de servicios especiales u operadoras repliquen el criterio para reducir sus costos. La cámara de Añelo sostuvo que un recorte del 23% «no constituye una simple adecuación comercial», sino una transferencia directa de costos a proveedores que, en muchos casos, no tienen espalda financiera para absorberla sin afectar su estructura. Entre las consecuencias posibles enumeró la caída de puestos de trabajo, la postergación de inversiones y programas de capacitación, y el debilitamiento de las condiciones de seguridad.
Las tres entidades coincidieron en el reclamo de una mesa de diálogo que incluya a operadoras, empresas de servicios especiales, cámaras, sindicatos y al Estado provincial. CEISA planteó: «Las empresas neuquinas no son un costo; son parte de la solución» y resumió su postura en la frase: «No existe desarrollo sostenible cuando el ajuste recae exclusivamente sobre quienes generan empleo local».
Con el plazo de siete días corriendo y sin una instancia formal de negociación abierta, el conflicto queda a la espera de una respuesta de Halliburton y de la reacción del resto de las operadoras y empresas de servicios de la cuenca. La medida también abre un interrogante sobre la aplicación de la Ley 3338 como herramienta de protección del entramado proveedor.
