La National Basketball Association (NBA) superó a la Major League Baseball (MLB) en ingresos por primera vez en la historia, según datos de la consultora Sports Value, y se posicionó como la segunda liga más rica del planeta.
La National Basketball Association (NBA) superó a la Major League Baseball (MLB) en ingresos por primera vez en la historia, situándose como la segunda mayor liga del planeta en cuanto a negocio, según datos recopilados por la consultora Sports Value.
La competencia de básquetbol facturará 14.300 millones de dólares esta temporada, un 14% más que el año pasado. El salto se explica en gran parte por los nuevos derechos audiovisuales y empuja también el salario de sus figuras.
La NBA registró un crecimiento del 14% en su facturación, que pasó de 12.500 millones de dólares la temporada pasada a 14.300 millones en la actual. La consultora señala al nuevo contrato de derechos audiovisuales, valuado en 76.000 millones de dólares durante once años, como una de las principales razones de este aumento. A eso se suman 4.000 millones de dólares en ingresos de «gameday» y 1.900 millones en patrocinios.
La NBA superó así a la MLB, cuyos ingresos se mantienen prácticamente estancados. La liga de béisbol facturó 11.300 millones de dólares el año pasado y se espera que alcance los 11.800 millones esta temporada. En este caso, los derechos audiovisuales aportan 4.000 millones anuales, con un contrato firmado con ESPN, Netflix y NBC por 800 millones de dólares al año hasta 2028. A esto se agregan 4.200 millones de «gameday» y 1.400 millones en patrocinios.
Este incremento de la facturación también impacta sobre el salary cap, el monto máximo que cada equipo puede destinar al pago de salarios de sus jugadores, que seguirá en aumento y permitirá a las franquicias contar con mayor capacidad para invertir en estrellas. El salary cap actual es de 154 millones de dólares por equipo y aumentará a 170 millones esta temporada, con una proyección que lo ubica por encima de los 226 millones en 2029-2030.
En paralelo, el salario máximo permitido para los jugadores de élite se sitúa actualmente en 62,6 millones de dólares anuales. Uno de los casos más destacados es el de Stephen Curry, de los Golden State Warriors. Hacia el final de la década, ese contrato Supermax estándar, destinado a jugadores veteranos de élite, superará los 80 millones de dólares anuales.
En tanto, la NFL se mantiene como líder entre las grandes ligas estadounidenses y se estima que cerrará esta temporada con ingresos récord de 23.000 millones de dólares. La cifra estará impulsada principalmente por su contrato de derechos de transmisión, que supera los 14.000 millones anuales, además de 3.900 millones de «gameday» y 2.700 millones en patrocinios.
En cuarta posición se ubica la National Hockey League (NHL), que superó los 7.000 millones de facturación. La venta de derechos audiovisuales representa algo más de 1.000 millones anuales, mientras que los ingresos de «gameday» alcanzan los 3.200 millones y los patrocinios, 1.400 millones. La importancia del broadcasting también quedó reflejada en abril, cuando la NHL colocó sus derechos audiovisuales en Canadá por 7.700 millones de dólares. Los números de la competición de hockey también representan un beneficio para los jugadores, que se benefician del sistema de reparto de ingresos 50-50. Por este mecanismo, recibirán aproximadamente 170 millones de dólares en compensación adicional durante la temporada 2025-2026.
Finalmente, la Major League Soccer (MLS) alcanzó ingresos de 2.300 millones de dólares. Por líneas de negocio, el broadcasting aportó 400 millones anuales, mientras que el «gameday» generó 900 millones y los patrocinios, otros 700 millones.
En definitiva, las cinco grandes ligas de Estados Unidos, conocidas como BIG 5, generarán esta temporada más de 58.000 millones de dólares.
