Un tribunal mixto de Esquel condenó a un enfermero a dos años y seis meses de prisión condicional por sustraer morfina de la guardia del Hospital Zonal. Además, le impuso una inhabilitación para ejercer su profesión por cinco años.
Un tribunal mixto de Esquel dictó sentencia contra un enfermero acusado de sustraer morfina del servicio de guardia del Hospital Zonal. La Justicia resolvió condenarlo a dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional, y le impuso una inhabilitación especial para ejercer su profesión por el término de cinco años.
Para determinar el monto de la pena, los jueces valoraron los agravantes presentados durante el debate oral por el fiscal Fidel González. El único atenuante que jugó a favor del acusado fue su falta de antecedentes penales previos.
Uno de los puntos que mayor peso tuvo en la condena fue el abuso de la función pública y de la posición de confianza. El acusado contaba con más de 30 años de trayectoria en el área de salud, conocía las rutinas del hospital y consideraba a la guardia como «su casa». Según quedó demostrado, el delito se reiteró en dos oportunidades en un breve lapso de tiempo. El enfermero llegó a hurgar entre las pertenencias privadas de una compañera para robarle las llaves del estante de seguridad donde se guardaba la morfina.
Al fundamentar la resolución, el tribunal (integrado por los vocales populares Emiliano García y Celestina Farías, y los jueces técnicos Martín O’Connor, José Luis Ennis y Jorge Novarino) remarcó la gravedad institucional del hecho. La morfina es un medicamento opiáceo de disponibilidad restringida y esencial para el alivio de dolores agudos en urgencias. Al sustraerla, el enfermero redujo la reserva sanitaria del servicio público de emergencias. El tribunal concluyó que los funcionarios públicos que delinquen en sus funciones merecen un «plus sancionatorio», dictando la inhabilitación para garantizar que no se vuelvan a vulnerar los insumos críticos del sistema de salud.
