El presidente clausuró en Puerto Iguazú la 47.ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, su primera aparición ante empresarios tras la cadena nacional por Malvinas. Ratificó que no flexibilizará la política fiscal ni monetaria y cargó contra el kirchnerismo de cara a las elecciones del año próximo.
El presidente Javier Milei cerró este viernes la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se desarrolló en el hotel Loi Suites de Puerto Iguazú, Misiones, en su primera aparición pública ante empresarios después de la cadena nacional del jueves por las Islas Malvinas y en su primera visita a la provincia como jefe de Estado. Ante gerentes financieros y ejecutivos de primera línea, el mandatario buscó despejar dudas sobre el rumbo económico en año electoral y ratificó que no habrá cambios de timón.
“Voy a redoblar la ortodoxia”, advirtió Milei al inicio de su discurso, y aclaró que “no voy a cambiar ni la política fiscal ni la monetaria”: “Voy a seguir con equilibrio fiscal y apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación”, completó. El Presidente reconoció que “aún persiste la inflación” y sostuvo que “desde el punto de vista macroeconómico, no tiene sentido flexibilizar la política monetaria, porque hace 12 meses que no cambia la base monetaria y sin embargo persiste la inflación”. “Si la cambiara, la inflación la tenemos a la vuelta de la esquina”, enfatizó, y prometió: “Mi compromiso es terminar de una vez y para siempre con la maldita inflación”.
“¿Qué vamos a hacer en el año electoral?”, se preguntó Milei para defender su gestión, y respondió que no habrá devaluación el año próximo. “Acá no entré por el bronce. Pasé toda mi vida predicando lo que había que hacer, no voy a usar este momento para borrar con el codo lo que escribí con la mano”, dijo, y sumó: “Renuncié a mi jubilación de privilegio, mi contrato con los argentinos es de 4 años con opción a 8. Si toda la vida dije que iba a hacer algo, y por un capricho electoral cambié mi forma de actuar, el precio de mis conferencias después se vuelve cero”.
En el tramo vinculado con la política exterior, Milei aseguró que “la expansión de las exportaciones nos permite jugar en geopolítica y avanzar en el reclamo por Malvinas”, en línea con los anuncios de la víspera. Del cierre de la convención participaron el canciller Pablo Quirno, el ministro de Economía, Luis Caputo, el de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Caputo defendió las medidas sobre las islas con un “nadie puede estar en contra”, mientras que Quirno calificó a las petroleras que operan en Malvinas como “una amenaza”.
Con la mirada puesta en las elecciones de 2027, el jefe de Estado lanzó un duro mensaje a la oposición. Dijo que dirigentes opositores “lloraban” porque no iban a poder “mantener la maquinita los 365 días del año” y recordó: “Tal como vimos en 2023, cuando pese a estar al borde de la hiperinflación emitieron 13 puntos del PBI para tratar de ganar una elección. No queremos volver nunca más a eso y no se lo vamos a permitir”. Y sentenció: “Además, el año que viene les vamos a ganar, porque dudo que los argentinos sean tan tontos de querer volver al pasado”.
En otro pasaje, Milei volvió a cuestionar a los “prebendarios” y a los empresarios que reclaman protección, con una nueva referencia a Javier Madanes Quintanilla (FATE), a quien llamó “gomita lumínica” y tildó de “estafador que se abusaba de 48 millones de argentinos”. “No es una economía abierta esta, necesita de más competencia”, insistió, y apuntó contra la prensa: “Llevamos 27 meses de crecimiento, le guste o no le guste a los periodistas corruptos”.
La llegada de Milei a Iguazú estuvo marcada por protestas de organizaciones yerbateras y estatales que reclaman por la situación del sector, en un encuentro que comenzó el jueves con eje en la competitividad y la inversión. El titular del IAEF, Pablo Miedziak, resumió el espíritu del encuentro: “No hay crecimiento sin inversión, ni inversión sin reglas claras”. Según una encuesta difundida entre los participantes, el 68% de las empresas líderes espera un crecimiento de sus ventas en 2027, con la energía, el agro y la infraestructura como sectores prioritarios.
