La UEFA confirmó una serie de modificaciones reglamentarias para la próxima edición de la Champions League, enfocadas en agilizar el juego y actualizar los protocolos del VAR. Las nuevas disposiciones incluyen límites de tiempo para sustituciones y atención médica, sanciones por demoras y cambios en la intervención de los asistentes de video.
La UEFA implementará nuevas reglas en la Champions League 2026-2027 con el objetivo de reducir las pérdidas de tiempo. Las modificaciones fueron avaladas por la International Football Association Board (IFAB) y abarcan aspectos como sustituciones, atención médica, saques de banda y de meta, y el uso del VAR.
Entre los cambios principales se establece que un jugador sustituido tendrá un máximo de diez segundos para abandonar el campo. Si excede ese límite, su reemplazo deberá esperar hasta la primera interrupción que ocurra tras un minuto de juego desde la reanudación. En el caso de futbolistas que requieran atención médica, deberán salir del terreno por un minuto, con excepciones para arqueros, choques graves que deriven en amonestaciones o penales a favor.
Las demoras en laterales o saques de arco serán sancionadas con una cuenta regresiva de cinco segundos por parte del árbitro. Si el saque no se ejecuta en ese lapso, el equipo infractor podría perder la posesión o conceder un tiro de esquina al rival.
La UEFA citó como antecedente una jugada del arquero argentino Juan Musso y el defensor Marc Pubill, del Atlético de Madrid, en el partido contra Barcelona por los cuartos de final de la edición 2025-2026. En esa ocasión, Pubill detuvo con la mano un pase de Musso dentro del área chica y el árbitro rumano Istvan Kovacs ordenó repetir el saque por considerar que el balón no estaba en juego. Con la nueva normativa, si un compañero del arquero toca deliberadamente el balón con la mano o el brazo dentro del área tras un saque a balón parado, se señalará penal y podría ser motivo de tarjeta roja.
En cuanto al VAR, los asistentes de video tendrán potestad para corregir confusiones de identidad del árbitro principal y para anular segundas tarjetas amarillas mostradas de forma incorrecta. También podrán intervenir cuando el equipo atacante cometa una falta antes de que la pelota entre en juego en un tiro libre o córner, siempre que esa infracción tenga un impacto directo en un gol o un penal.
Otra situación con presencia argentina fue tomada como parámetro de conducta. Según la UEFA, no se castigará con tarjeta roja cuando un jugador se tape la boca al hablar, acción que remite a lo hecho por Gianluca Prestianni en el duelo entre Benfica y Real Madrid de la edición pasada al insultar a Vinicius Junior. Sin embargo, los árbitros podrán considerar esa actitud como una conducta antideportiva para ocultar la comunicación, castigándola con tarjeta amarilla y exponiendo al jugador a posibles investigaciones disciplinarias.
Los córners concedidos incorrectamente podrán revertirse a saques de arco solo en casos evidentes que no retrasen el juego. La regla no aplicará a la inversa.
Además, no se castigará con expulsión directa a los jugadores que abandonen el campo en señal de protesta. Si un equipo es responsable de que un partido se suspenda por quedar con menos de siete futbolistas en cancha producto de esas protestas, se le dará el encuentro por perdido.
Con información de EFE.
