El hecho ocurrió este miércoles en una vivienda de la calle Sueta al 4000, en San Rafael, Mendoza. Un vecino trasladó al niño al Hospital Teodoro Schestakow, donde los médicos constataron su fallecimiento por ahogamiento.
Un bebé de un año y cinco meses murió este miércoles en San Rafael, Mendoza, luego de caer a una pileta en una vivienda de la calle Sueta al 4000.
De acuerdo con la información proporcionada por la policía a medios locales, el niño habría salido de la casa en un momento que todavía no pudo ser establecido y terminó cayendo al agua. Su madre advirtió lo ocurrido y corrió inmediatamente para sacarlo de la pileta, mientras sus gritos alertaron a un vecino de la zona. Ante la urgencia, el hombre decidió trasladar al bebé en su propio vehículo hasta el Hospital Teodoro Schestakow para que recibiera atención médica.
Según el sitio Diario San Rafael, el traslado se realizó de manera inmediata, pero al llegar a la guardia los profesionales de la salud constataron que el pequeño ya había fallecido. La evaluación preliminar determinó que la causa de muerte fue el ahogamiento sufrido luego de caer al agua. Hasta el momento no trascendieron otros detalles sobre el episodio ni se informó cuánto tiempo permaneció el bebé dentro de la pileta antes de ser encontrado.
La investigación quedó orientada a reconstruir los momentos previos al accidente y establecer cómo ocurrió la caída. Las autoridades buscan determinar las circunstancias en las que el niño logró salir de la vivienda y acceder al sector donde se encontraba la pileta. Por ahora, no se dieron a conocer medidas judiciales relacionadas con posibles responsabilidades y la causa continúa bajo investigación.
El caso ocurrido en San Rafael recuerda a otro registrado semanas atrás en la región de Cuyo. El 15 de agosto, una beba de un año y medio murió después de caer a una pileta ubicada en el patio de su casa en San Juan. En aquella oportunidad, la niña había salido al exterior junto a su hermana melliza sin que los adultos advirtieran inicialmente que ambas habían dejado el interior de la vivienda. La madre comenzó a buscarlas cuando se dio cuenta de que ninguna de las dos se encontraba dentro de la casa y encontró a una de las pequeñas en el interior de la pileta. Los vecinos intervinieron rápidamente y realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de trasladarla al Hospital Rawson. Sin embargo, la niña sufrió un paro cardíaco y murió pese a la asistencia recibida.
