Lola comenzó un taller de costura a los cuatro años, aprendió a usar máquinas de coser y este año fue invitada a mostrar sus diseños en la pasarela de Buenos Aires. Su madre relató el proceso y aclaró que la actividad continúa siendo un juego sin obligaciones.
A los cuatro años, Lola comenzó un taller de costura en su escuela. Allí aprendió a coser juguetes de tela y almohadillas. Con los años, continuó formándose en un instituto cerca de su casa, donde aprendió a utilizar máquinas de coser recta y overlock, además de técnicas de bordado y pintura sobre tela. Este año, con once años, fue invitada a presentar su primera colección de alta costura en la Argentina Fashion Week.
Su madre, Malena Firpo, relató en diálogo con LA NACION que Lola mostraba entusiasmo desde el inicio: “Ella siempre venía feliz porque había creado algo nuevo. Todo le despertaba muchísima curiosidad. Hilvanar el hilo, usar las agujas. Llegaba a casa y quería seguir cosiendo”. Durante el aislamiento por coronavirus, el taller escolar se pausó, pero Lola siguió creando con videos y ayuda de su madre. Luego pidió asistir a un taller de máquinas de coser: “Mamá, me gusta. ¿Podés averiguar?”.
En su casa, Lola confeccionó cartucheras, bolsos, neceseres, polleras, pantalones, remeras y conjuntos deportivos. “Muchas veces diseñaba uno para ella y otro para su hermana. Familiares y amigas recibían sus creaciones como regalos y, cuando llegaba el momento de hacerle regalos a ella, todos siempre le traían telas, hilos y elementos de costura”, indicó su madre. A los siete años, Lola escribió una carta a Papá Noel pidiendo una máquina de coser, que recibió. Con ella continuó creando prendas en casa.
Sus diseños están pensados para niñas de su misma edad o más pequeñas. Su madre explicó que desde su entorno buscaron que no se sintiera condicionada a crear prendas para adultos. Juntas crearon la marca Sissi by Lola, que cuenta con redes sociales donde se difunden sus creaciones. Lola no tiene horarios de trabajo ni obligaciones vinculadas a la marca; produce cuando tiene tiempo y ganas. Una vez por semana asiste a una clase de costura.
“Como mamá, no quiero ponerle un techo, pero tampoco marcarle un destino. Si este es el camino que ama, voy a acompañarla para que tenga todas las herramientas posibles. Después será ella quien decida hasta dónde quiere llegar”, declaró su madre.
Su participación en la Argentina Fashion Week se inspiró, según Lola, en “los vestidos de princesa que usaba con su hermana para jugar cuando era más chiquita”. Utilizó colores pastel, brillos y tules. “Me gustaría que cualquier niño pudiera verla y pensar que también puede crear, imaginar y soñar. No importa si es costura, pintura, música, dibujo o cualquier otra disciplina. Lo importante es descubrir aquello que te apasiona y tener la posibilidad de explorarlo”, sostuvo su madre.
