La Legislatura de Santa Cruz sancionó la norma que establece el acompañamiento para trabajadores de la educación y la administración pública denunciados. La iniciativa lleva el nombre de Facundo Díaz, un profesor de música que se quitó la vida en 2019 tras una denuncia falsa de abuso. Su madre, Graciela Riquelme, impulsó el proyecto y ahora reclama su implementación plena.
La Legislatura de Santa Cruz aprobó este mes la denominada Ley Facu, que crea la figura de un acompañante socioafectivo para docentes y empleados públicos citados por investigaciones sumarias, sumarios o cualquier otro trámite administrativo en el que figuren como denunciados. La norma lleva ese nombre en memoria de Facundo Díaz, un profesor de música de un jardín de infantes de Río Gallegos que en 2019 se quitó la vida después de haber sido acusado falsamente de abuso.
Graciela Riquelme, madre de Facundo, impulsó el proyecto desde el primer día. Con la ley ya sancionada, reclama que se ponga en marcha de manera completa en toda la provincia. «Es un gran logro: es una parte de justicia que mi hijo no tuvo», resumió en diálogo con el noticiero de «Ya Sabés» por SETA TV.
El caso de Facundo comenzó en septiembre de 2019, cuando una denuncia por presunto abuso de menores lo puso en el centro de una investigación. Según relató su madre, a partir de ahí fue separado de su cargo y señalado públicamente, incluso a través de redes sociales. «En septiembre del 2019 mi hijo es acusado y de ahí sigue un hostigamiento, separado del cargo, un hostigamiento de parte de los padres de los chicos del jardín. No encontraba consuelo, por las redes, por todos lados, y eso terminó el 2 de noviembre, en un momento difícil para toda la familia, donde decidió terminar con semejante dolor», declaró Riquelme.
La investigación posterior confirmó que la denuncia había sido falsa y que el joven no tenía relación con la situación imputada. Durante el duelo, un familiar que trabaja en el ámbito de las leyes le propuso rescatar algo positivo de lo ocurrido. «Empezamos con un familiar que trabaja con leyes y me dice: ‘sacá algo positivo, sacá de esto algo positivo’», recordó.
Qué establece la ley
El proyecto, presentado en septiembre de 2024 con el impulso de la diputada provincial Adriana Nieto, estuvo más de dos años en tratamiento y alcanza tanto a docentes como a trabajadores de la Administración Pública.
El punto central es el acompañante socioafectivo: desde el momento previo a la notificación y durante todo el proceso administrativo, el trabajador denunciado puede estar acompañado por una persona de su confianza, cuyos datos quedan registrados en su cuaderno de actuación y que puede cambiarla las veces que considere necesario.
«Establece que van a tener un acompañante, que va a ser un familiar, en cualquier docente o empleado público que sea denunciado. Va a tener un acompañante socioafectivo, que sería un familiar, el esposo, la novia, lo que la persona ponga en su legajo. También comprende que vamos a contar con tres abogados y tres psicólogos y un 0800», detalló Riquelme.
El paso que falta: los fondos y la puesta en marcha
Con la ley ya aprobada, la discusión se corre a la letra chica: el financiamiento y la puesta en funcionamiento del sistema de acompañamiento. Según Riquelme, esa tarea le corresponde al Poder Ejecutivo, y ya hay gestiones con los gremios y con el área de Educación.
«Ahora se tiene que efectivizar todo eso. Tenemos que ver de dónde se sacan los fondos, eso lo tiene que hacer el Poder Ejecutivo. Vamos a hacer comisiones tanto con los gremios como con Educación y vamos a poner lo que podamos aportar para seguir con esto, para que el día de mañana pueda ser implementada completamente en la provincia», sostuvo.
«La falsa denuncia ya es un hábito en la sociedad»
Para la madre de Facundo, la norma también busca abrir un debate social sobre las consecuencias de las acusaciones falsas y el daño que provocan en las personas señaladas.
«La falsa denuncia ya es un hábito en la sociedad y no puede ser. Yo perdí un hijo por una falsa denuncia. Esto tendría que dar un vuelco en la sociedad también, de decir ‘no tengo que mentir, porque la falsa denuncia es una mentira, algo que no podés comprobar’. Yo no soy letrada ni nada, soy una mujer común, y este es un gran logro: es una parte de justicia que mi hijo no tuvo», cerró.
