Valeria Salinas, referente del espacio del barrio Abel Amaya, declaró que tienen 150 familias anotadas y que las donaciones no alcanzan para sostener los pedidos diarios. Solicitan leche, azúcar y harina.
El comedor «El Fútbolito» del barrio Abel Amaya funciona desde hace 8 años, realizando almuerzos y a veces meriendas gracias a la solidaridad de la gente. Sin embargo, desde hace un tiempo la situación se ha vuelto crítica y es poco lo que reciben de ayuda, pero la demanda sigue siendo constante. Así lo reconoció Valeria Salinas, su referente, quien advirtió – en diálogo con «Ya Sabés» – que las donaciones ya no alcanzan y que la continuidad del espacio está en duda.
«Tenemos anotadas 150 familias y, haciendo un relevamiento de nuevo, sumamos muchas, pero no llegamos a todos. Estamos actualmente con 38 familias acá en el barrio y más 20 familias fuera de lo que es el barrio Abel Amaya. Tratamos de cocinar tres o cuatro veces a la semana, depende de lo que va llegando. Teníamos una ayuda que ahora no sabemos si va a volver o no. El municipio no nos da mucho y, la verdad, no sabemos si vamos a seguir o no vamos a seguir», manifestó.
«Cada día hay más personas que se acercan y la verdad yo no puedo. Si tengo le doy y si no tengo tengo que decir que no».
A partir de la difícil situación para conseguir donaciones, Valeria contó que cuando logran juntar algo de mercadería arman bolsones y los reparten entre las familias con bebés o niños muy chicos. «La semana pasada nos ayudaron de la universidad unos chicos que nos donaron bastante alimentos y de eso estuvimos dando a familias que vienen a pedir», manifestó.
«Si les soy sincera, todos somos changarines. Creo que de todos, como quien dice, no hay ningún millonario en este barrio».
Y en este marco, mencionó que también se acercan vecinos de otros barrios, como San Martín y San Cayetano, que alquilan y «no pueden pagar alquileres, que no tienen para una leche y que te piden lo que sea, lo que sea».
Cómo ayudar
La referente del merendero invitó a quienes quieran colaborar con lo que puedan a que se comuniquen directamente o se acerquen. «Hoy en día sería buenísimo que nos trajeran un paquete de leche o un paquete de azúcar o uno de harina, porque es lo que más estamos necesitando en sí para las familias que más tengo que dar», precisó.
El comedor está en calle Código 860, en el barrio Abel Amaya. El número de contacto es 2974 33 72 85.
