La escritora y periodista Rosa Montero afirmó que el uso de la inteligencia artificial puede atrofiar funciones cognitivas y abogó por una moratoria. Presentó ‘Un día en la vida de Clarita’, una novela breve sobre una empleada bancaria en su último día de trabajo.
La escritora y periodista Rosa Montero (Madrid, 1951) declaró en un encuentro con periodistas en Madrid que «tenemos que conseguir una moratoria o vamos directos a la catástrofe» en relación con el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Montero ya había advertido sobre el peligro de «extinción de la especie humana» por la pérdida de control de la IA en su anterior novela, Animales difíciles (Seix Barral, 2025).
En la presentación de su nuevo libro, Un día en la vida de Clarita (Alfaguara, 2026), que describió como «un cuento para adultos» y «un patito feo en versión punky», la autora vinculó el auge de la IA con los resultados de España en el informe PISA en comprensión lectora. «Cuando algo hace una función nuestra mejor que nosotros, esa función se va atrofiando», sostuvo, y agregó que el deterioro cognitivo es generalizado.
«Lo que llamamos multitarea, lo único que hace es atocinarnos, hace que disminuya el grosor de la materia gris en una zona del cerebro que se llama córtex del cíngulo anterior, una zona muy importante para el funcionamiento cerebral, o sea que directamente nos estamos cargando el cerebro», añadió la Premio Nacional de las Letras 2017.
Un día en la vida de Clarita narra la historia de una empleada de banco solitaria, meticulosa e invisible, en su último día de trabajo antes de la jubilación. La trama transcurre en pocas horas y se torna trepidante a raíz de un suceso inesperado que la obliga a reaccionar.
Montero definió el libro como de contrarios: «realista» pero también «grotesco»; aborda temas «terroríficos» como el maltrato y el abuso laboral, que dice haber sufrido en carne propia, pero incluye humor. Es intimista hasta que irrumpe la acción y la adrenalina.
Sobre el abuso y la humillación, la autora de La hija del caníbal (1997) o La loca de la casa (2003) afirmó que es una de las cosas que más le horrorizan y que tiene efectos espeluznantes. «Probablemente, las guerras y todo lo horrible que pasa en el mundo viene de la humillación, porque es algo que te pudre», señaló, y puso como ejemplo los tiroteos en colegios en Estados Unidos: «Todos esos chavales que se dedican a matar a sus compañeros, todos han sido maltratados».
En su novela, Montero plantea una posibilidad más optimista para encauzar el odio y la rabia y recuerda que nunca es tarde para reinventarse. «Cuando parece que todo está perdido, que ya no te queda nada donde agarrarte, creo que el ser humano tiene la capacidad insólita para volver a inventarse otra vida», aseguró la escritora, que dice haberlo hecho «al menos cuatro veces».
Con información de EFE.
