La cantante y compositora española se presentará el jueves 15 de octubre en el Teatro Ópera. En diálogo con LA NACION, habló sobre el concierto, su vínculo con el público argentino y su decisión de no referirse a temas políticos.
La cantante y compositora española Bebe ofrecerá un concierto este jueves 15 de octubre en el Teatro Ópera de Buenos Aires para celebrar los veinte años de su álbum debut, Pafuera telarañas. El repertorio incluirá temas como «Malo», «Ella», «Siempre me Quedará» y «Ska de la tierra».
En una entrevista con LA NACION, Bebe afirmó: «Hace mucho tiempo que no visito vuestro país». La artista, cuyo nombre real es María Nieves Rebolledo Vila, nació en Valencia y se crió en Zafra, Extremadura. Reside en las afueras de Madrid.
Consultada sobre los aspectos engorrosos de las giras, respondió: «Dejar mi casa y a mi hija, pero, como siempre digo, cuando el tren de aterrizaje se recoge ya está».
Sobre el repertorio del show, señaló: «Sobre todo estarán los clásicos; esta es la idea de este show, ya que, en mi última visita a Argentina, casi no he tocado temas de mi primer álbum».
Respecto a la fidelidad de su público argentino, declaró: «No me puedo quejar, siempre me han recibido de maravillas, es muy emocionante, por eso, uno también tiene muchos nervios cuando pasa tiempo sin ir».
En cuanto a las diferencias entre el público español y el argentino, sostuvo: «Todo eso se percibe más en el público argentino, que es súper caliente, muy efusivo. En mis primeras presentaciones, me divertía mucho».
Pafuera telarañas, producido por Carlos Jean, obtuvo el Premio Grammy Latino a Mejor Artista Nuevo. La gira actual también incluye presentaciones en México, Chile, Uruguay, Estados Unidos y Puerto Rico.
Consultada sobre el significado de Pafuera telarañas, expresó: «A muchas cosas. He aprendido que, cuando uno pone en perspectiva las emociones y las cosas que le van pasando, no se te enquistan. Escribir es una terapia, vamos. Lo recomiendo siempre a niños o mayores y, aunque no te dediques a hacer música, escribe. Aunque tengas un día bueno o malo, escribe sin intención de que quede bonito, se trata de poner tu pensamiento en un papel, así las cosas toman otras perspectivas, es muy sanador».
Sobre el ejercicio catártico de cantar, afirmó: «Poder cantarlo lo es. A veces pienso que, si no hiciera lo que hago, estaría loca. La música es sanadora porque te mueve emociones. A veces, uno no es capaz de llorar, pero la música te saca la emoción que necesitabas poner afuera».
La artista mencionó que la pérdida de su abuela fue un punto de quiebre en su madurez: «Fue enfrentarme a la muerte por primera vez; con los años, entiendes que eso forma parte de la vida; mi columna vertebral es mi familia y mis padres me han enseñado cómo se deben enfrentar las pérdidas y cómo convivir con ellas; unos se van y otros llegan y al que se va se lo mantiene vivo con los recuerdos».
Ante la consulta sobre la realidad habitacional en España, que provocó el adelantamiento de las elecciones presidenciales, Bebe optó por no responder: «Me encantaría poder hablar de música, más que meterme en temas políticos, todo está tan caliente que prefiero que nos demos aire, ya que, como decíamos, la música es tan sanadora y brinda sosiego».
Respecto a si la música es un refugio, dijo: «La música te permite evadirte, pero también reflexionar y aliviarte. En mis canciones, dado que no me gusta hacer cosas oscuras, siempre hay algo de luz. Necesitamos mucho a la música».
Sobre la inspiración, sostuvo: «Te tiene que encontrar trabajando. Las melodías aparecen en la cabeza y puedo grabarlas para trabajarlas más adelante o puedo estar en el estudio trabajando con los chicos y que fluyan cosas al punto tal de ver salir una canción entera, pero tienes que estar ahí, en acción. Cuanto más escribo, más ejercito. Para perfeccionar mi trabajo, primero debo afilar mi herramienta, por eso escribo todo el rato y luego selecciono lo que más me gusta. Necesito estar trabajando permanentemente para que eso suceda y porque, además, me divierte mucho».
En relación con la masividad de su arte, expresó: «Nunca me he acostumbrado a que algo que tú creas en la intimidad, al final forme parte de la vida de mucha gente e incluso atraviese a varias generaciones. Conozco a muchos chavales que me dicen que escuchan mi música porque sus madres se la hacían oír de chiquitos».
Sobre su nombre artístico, explicó: «Siendo madre y mujer, y sabiendo que tengo 48 años y que ya no soy una cría, mantengo a mi niña dentro, me parece que es súper importante no perder eso, porque, de lo contrario, nos tomaríamos demasiado en serio».
Consultada sobre su faceta de actriz, respondió: «De momento, ese aspecto está parado desde que terminé la serie Libertad. Hoy, lo que quiero es hacer música, esa siempre ha sido mi prioridad. De hecho, ya estoy trabajando en mi próximo disco». Y agregó que evaluaría una propuesta de actuación, pero «por encima, siempre está la música».
Respecto a la repercusión de «Malo», afirmó: «Las canciones, una vez que las sueltas a la calle, pasan a ser de la gente. A mí no me pesa. ‘Malo’ me cambió la vida, tengo que darle las gracias. También tengo canciones positivas que, gracias a Dios, fueron importantes, uno tiene que ir evolucionando. Cada canción tiene su tiempo».
Finalmente, sobre la cuestión de género, reflexionó: «En muchos aspectos veo a la mujer de manera maravillosa y, en otros, siento que está retrocediendo mucho. Pienso que hay que ser siempre compañera del hombre. Las cosas se construyen en equipo y eso es una evidencia. Debemos recuperar esa unión que siempre tuvimos y que nos han hecho mucho más fuertes. La vida sola es un aburrimiento, en equipo es mucho más constructiva, nos multiplica. Además, a todos nos duelen y alegran las mismas cosas».
