El informe semestral de Perspectivas Económicas Mundiales del FMI redujo la estimación de crecimiento para el país de 3,5% a 2,1% para 2026 y proyectó una inflación promedio de 32,5% para ese año, contra 8,4% de América Latina. El Gobierno sostiene un 3% en el Presupuesto 2027 y el mercado espera 1,5%.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su previsión de crecimiento para la Argentina. En el informe semestral de Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Outlook), presentado esta semana en Bangkok, Tailandia, el organismo estimó que la economía argentina crecerá 2,1% en 2026. Hasta julio pasado sostenía una expansión de 3,5%: el ajuste fue de 1,4 puntos porcentuales.
El recorte sigue la misma dirección que había tomado el mercado en las últimas semanas, después de que se conocieran datos de actividad adversos. Con 2,1%, la Argentina crecería por debajo del promedio de América Latina y el Caribe (2,3%) y en línea con el de América del Sur (2,1%), algo poco frecuente en las últimas mediciones del organismo.
La actividad ya muestra señales de freno
El número del FMI llega después de que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio marcara una caída de 2,9% frente a junio. Con ese dato, buena parte de los economistas espera que el tercer trimestre cierre con una baja general de la economía y que el país enhebre dos trimestres consecutivos de retroceso, es decir, entre en recesión.
Para agosto, en cambio, las consultoras ven una recuperación parcial: Analytica calculó un repunte de 0,7% mensual (aunque con una caída de 1,2% frente al mismo mes del año pasado), Equilibra estimó 1,5% (-0,5% interanual) y Orlando J. Ferreres proyectó 1,7%. Son cifras que marcan un alivio respecto del derrumbe de julio, pero que todavía no alcanzan para revertir la tendencia del trimestre.
FMI, mercado y Gobierno: tres números distintos
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubica el crecimiento de este año en 1,5%, cuando un mes antes esperaba 2,1%. El Gobierno, en cambio, sigue sosteniendo un 3% como cifra de referencia, tal como quedó plasmado en el proyecto de Presupuesto 2027. El FMI queda así en el medio: más optimista que los analistas privados y más pesimista que el Ejecutivo.
En la comparación regional, el informe proyecta a Brasil y Colombia con 2,2%, Perú con 3%, Ecuador con 2,7% y Paraguay con 4,5%. La Argentina crecería más que México (1,5%), Uruguay (1,3%) y Chile (0,6%), pero quedaría por debajo del conjunto de la región.
Qué dice el informe sobre los precios
En materia de inflación, el FMI espera que la desaceleración continúe, aunque con registros todavía elevados en la comparación regional: proyectó una inflación promedio de 32,5% para 2026 y de 21,2% para 2027, después del 41,9% promedio de 2025. Se trata de una medición de inflación promedio anual y no de la acumulada del año, que terminaría algo por debajo. El promedio proyectado para América Latina es de 8,4%: casi cuatro veces menos.
A escala global, el organismo estimó que la economía mundial crecerá 3,1% en 2026, por debajo del 3,5% de 2025, y que la inflación global subirá de 4,1% a 4,7%, empujada por el encarecimiento de la energía y los alimentos asociado a la guerra en Medio Oriente. Frente a ese cuadro, el FMI insistió con una recomendación concreta: «Es urgente volver a centrarse en la reconstrucción del margen fiscal», es decir, que los países bajen su déficit para evitar problemas con el pago de su deuda.
Qué significa para el bolsillo
El crecimiento del PBI no es un dato que se sienta directamente en la caja del supermercado, pero marca el punto de partida de todo lo demás: cuando la economía se estanca o cae, se crean menos puestos de trabajo, las ventas no repuntan y los ingresos tardan más en recuperarse. Por eso, que el país crezca 2,1% en lugar de 3,5% no es solo un ajuste de planilla: implica menos actividad para repartir entre empresas, comercios y trabajadores.
La advertencia inversa también vale: una economía que crece no garantiza que la gente lo sienta. Si la suba del PBI se concentra en sectores que no generan empleo, o si los precios siguen subiendo por encima de los salarios, la mejora no llega al bolsillo. En ese sentido, el dato del FMI convive con otro que toca de cerca: la inflación promedio de 32,5% proyectada para este año está muy por encima del 8,4% promedio de la región.
El informe se difundió en medio de la cumbre de ministros de Economía y presidentes de bancos centrales que se desarrolla en Bangkok, adonde viajó el ministro Luis Caputo para cerrar la negociación técnica por la tercera revisión de metas del programa con el FMI y destrabar un desembolso de u$s 860 millones. El funcionario se reunirá allí con la titular del organismo, Kristalina Georgieva.
Nota en base a Clarín y al informe semestral de Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Outlook) del FMI, con asistencia de IA y editada por un redactor de ADNSUR.
