El licenciado en Gestión Ambiental Víctor Fratto explicó a ADNSUR cómo se retiran y entierran los ejemplares de ballenas que aparecen muertas en las costas de Puerto Madryn, y qué hacer ante la presencia de líquidos o gases en las fosas.
El licenciado en Gestión Ambiental y divulgador científico Víctor Fratto explicó en diálogo con ADNSUR cómo se dispone de los cuerpos de las ballenas que aparecen muertas en las costas de Puerto Madryn. Según indicó, el país no cuenta con un protocolo específico para ballenas, pero en Puerto Madryn existe un sitio de disposición final al que se llevan los ejemplares que pueden trasladarse.
Fratto señaló que el retiro de los animales depende de las mareas y no del horario. “A veces alguno se pregunta ‘¿pero por qué las sacaron durante el día?’. Y porque hay que jugar con las mareas, hay que ver cuándo es el mejor momento para que la máquina pueda ingresar a la playa y sacar a ese animal de ahí”, sostuvo.
Una vez en el sitio de disposición final, el enterramiento es rápido y total. “Se la entierra, se la tapa completamente. Esto también lo quiero decir para la gente que me pregunta dónde están las ballenas, porque se creen que van a llegar a un lugar y van a encontrar un montón de ballenas y no, no van a ver absolutamente nada, porque las ballenas están todas enterradas; no hay ballenas que estén a la vista”, explicó.
Enterramiento en cercanía
Cuando el traslado no es posible, se aplica el protocolo de enterramiento en cercanía. “Uno se pregunta: ¿se justifica trasladar tantos kilómetros un animal? Y después la otra: ¿se puede trasladar un animal de 25 toneladas y, a veces, en estado de descomposición? Entonces no siempre se puede, y en esos casos lo que se hace es aplicar el protocolo de enterramiento en cercanía”, indicó Fratto.
Ese procedimiento ya se había utilizado durante la influenza aviar. “Ya lo conocíamos de la época de influenza aviar, porque el SENASA, cuando fue la influenza aviar, determinó cómo había que disponer de los lobos marinos que aparecían muertos o de los elefantes marinos, y uno de los conceptos que se trabajaba era el de enterramiento en cercanía. ¿Por qué? Porque había lobos que estaban lejísimos y que operatoriamente era imposible trasladarlos”, recordó.
La técnica consiste en retirar al animal lo más posible de la playa, siempre por encima de la línea de marea más alta, y enterrarlo en una fosa. “Al no poder levantarlos por el tipo de playa, hay que tironearlos de la cola, pero la cola también tiene un límite. Las máquinas tironean hasta que ven que la cola no va a dar más”, describió. Y agregó: “cuando la cola no da más hay que dejar de tironear, porque si se corta la cola ya no hay forma de manipular ese animal, no hay forma de moverlo. Entonces lo que se hace es enterrarlo en el mismo lugar”.
Necropsia y comportamiento del cuerpo enterrado
El comportamiento de un cuerpo enterrado varía según si fue necropsiado. “Cuando el animal fue necropsiado, fue abierto; se descompone mucho más rápido y el animal no se hincha porque tiene tajos; generalmente lo que se hace son tajos laterales y se abren como se abre la piel para poder obtener las muestras de órganos”, explicó Fratto.
Si no hubo necropsia, la presión interna puede provocar la salida de fluidos o gases. “Adentro los órganos están muy comprimidos, generan presión y puede ser que haya alguna perforación y que salga algún fluido, que salga gas o que pueda llegar a salir algún órgano. Si eso llegara a pasar en los lugares donde estos animales están enterrados y alguien lo ve, lo que tiene que hacer es llamar al 103 para que las autoridades vayan y tomen medidas correctivas”, señaló.
El especialista también recomendó no acercarse a esos sitios. “Se puede formar como una cámara de gas de fluidos y uno se para ahí arriba y se puede hundir; entonces no tiene sentido estar cerca de ese lugar”, advirtió.
Señalización y estado de las fosas
El protocolo contempla señalizar el sitio, aunque Fratto planteó dudas: “Vos la señalizás y no va a faltar el que va a ir a meter el palito a ver si puede sacar algo. Entonces uno está ahí como que bueno, ¿se señaliza o no se señaliza? El protocolo lo contempla, los protocolos internacionales también lo contemplan, pero bueno, hay un montículo de tierra”.
Respecto a la ubicación de las fosas, precisó: “Ha habido dos enterramientos en Playa Paraná, o sea dos fosas; a veces en una misma fosa se puede meter más de un animal. Hay en Cerro Avanzado y hay en una estancia vecina también, que se ha pedido permiso para hacer una fosa y disponer ahí de algunos animales”.
El olor, según indicó, no permanece. “Tampoco hay mucha razón para ir y estar ahí en el lugar curioseando porque no tiene sentido; es un montículo de tierra nada más. A veces se siente un poco de olor, pero también tienen que tener en cuenta que el olor tiene que ver con el arrastre del animal hasta la fosa; después de unos días de viento y un poco de lluvia eso desaparece, como pasó en Cerro Avanzado”, contó.
Recomendaciones y estado de las investigaciones
Fratto también se refirió a su rol en el Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral: “Entiendo la preocupación que genera en la gente toda esta situación de la ballena. Hay que tener paciencia, hay muestras que se mandaron a analizar”, dijo en relación a las dos hipótesis que se investigan y que aún no tienen resultados de laboratorio.
Su pedido más concreto tiene que ver con cómo actuar cuando aparece líquido o gas en una fosa. “A veces la gente se encuentra con que en un enterramiento salió algún fluido y publica las imágenes en Facebook. El tema es que para que se tomen medidas correctivas ambientales que favorezcan la salud pública, es mucho más efectivo llamar al 103 que poner una foto en Facebook”, afirmó.
“Definitivamente es mucho más rápido: llaman al 103 y enseguida se activa el protocolo; van a ver qué se puede hacer. Pasó otra vez con lo de Playa Paraná, se podría haber resuelto mucho más rápido si hubieran llamado al 103 y no lo hubieran publicado en Facebook, que después a una hora del día alguien se entera. Si pueden llamar al 103, se va inmediatamente”, cerró.
