El Gobierno de Santa Cruz, a través de su Ministerio de Energía y Minería, participa en la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 en Neuquén con el objetivo de presentar sus tres proyectos exploratorios y atraer capitales. La comitiva está encabezada por la subsecretaria de Coordinación y Planeamiento Estratégico, Victoria Videla.
El Gobierno de Santa Cruz, a través de su Ministerio de Energía y Minería, desembarcó en la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026 —la muestra que se desarrolla en Neuquén hasta el jueves 22— con un objetivo explícito: presentar los proyectos exploratorios que la provincia tiene en carpeta para atraer inversores y ampliar las chances de desarrollo hidrocarburífero. La comitiva técnica está encabezada por la subsecretaria de Coordinación y Planeamiento Estratégico, Victoria Videla, y la completan Diego Del Río (Control de Inversiones), Silvina Pérez (Control de Regalías), Laura Fernández (Legales) y la jefa del Departamento de Exploración, Noelia Oyarzún.
La carta más fuerte que la provincia puso sobre la mesa es Palermo Aike, en la Cuenca Austral. Allí YPF proyecta perforar tres pozos horizontales, con una inversión estimada en USD 120 millones. El dato importa porque se trata de la formación que Santa Cruz señala como su gran apuesta de petróleo y gas de roca no convencional, el mismo tipo de recurso que se explota en Vaca Muerta: hidrocarburo que no fluye solo y que necesita fractura hidráulica para poder salir de la roca.
La segunda alternativa es la formación D-129, en el norte de Santa Cruz. Según la presentación provincial, esa formación presenta potencial para el desarrollo no convencional y aparece como una vía para ampliar las posibilidades de exploración y producción. No es un dato menor: se trata de la misma formación que el Gobierno santacruceño y el Sindicato Petrolero vienen señalando, junto al Neocomiano, como el horizonte a explorar en la Zona Norte de la Cuenca del Golfo San Jorge, la cuenca que tiene a Comodoro Rivadavia como uno de sus nodos históricos y que todavía concentra buena parte del petróleo convencional del país.
El tercer proyecto está en el Golfo San Jorge. Se trata del área Sur Río Deseado Este, adjudicada recientemente, que la provincia presenta como una oportunidad para evaluar el potencial de petróleo pesado mediante tecnología canadiense de perforación multilateral. La firma Alianza Petrolera Argentina S.A. prevé una inversión superior a los USD 10,1 millones. En términos simples, la perforación multilateral es una técnica que, en lugar de un solo pozo vertical, abre varias ramas horizontales desde un mismo troncal: se perfora una vez y se drena una porción mayor de roca, algo clave cuando el crudo es espeso y se desplaza con dificultad.
«Santa Cruz tiene proyectos exploratorios que despiertan interés por su potencial. En esta exposición buscamos dar a conocer esas posibilidades y generar vínculos con empresas que quieran invertir y participar de su desarrollo», explicó Victoria Videla. La expectativa oficial es que esas gestiones se traduzcan en nueva actividad productiva y empleo, en una provincia que todavía no logró recomponer el nivel de actividad que dejó la salida de YPF de sus áreas maduras.
Los tres proyectos son exploratorios: no implican producción inmediata ni puestos de trabajo masivos en el corto plazo, sino la búsqueda de socios y capitales dispuestos a financiar pozos cuyo resultado todavía es una incógnita. Ese es el punto central de la estrategia santacruceña. Después de la salida de YPF de sus diez áreas convencionales —cedidas a FOMICRUZ y hoy en manos de nuevas operadoras—, la provincia quedó con una producción repartida entre compañías de menor porte y con la necesidad de encontrar inversores capaces de afrontar proyectos de mayor escala técnica y financiera.
En paralelo, Santa Cruz mantiene abierta otra discusión con la petrolera nacional: los pasivos ambientales de las áreas que quedaron atrás. El plan de abandono de pozos comprende 1.160 pozos, con una ejecución proyectada a cinco años, un frente que la provincia sigue de cerca y que también pesa a la hora de mostrar previsibilidad ante los inversores que busca seducir en Neuquén.
