Sonia Manquepán, madre del efectivo policial Néstor Manquepán, asesinado en 2010, se refirió a la audiencia judicial en la que se evaluaron pedidos de salidas del condenado Jonathan Moreira Sironi, quien cumple prisión perpetua. El juez autorizó visitas familiares y rechazó las salidas laborales.
Sonia Manquepán, madre de Néstor Manquepán, el efectivo policial asesinado a golpes en agosto de 2010 en el barrio 9 de Julio de Comodoro Rivadavia, se refirió a la audiencia judicial en la que se evaluaron pedidos de salidas del condenado Jonathan Moreira Sironi, quien cumple prisión perpetua por el homicidio.
En declaraciones al programa «Buen Día Comodoro» de ADNSUR, Manquepán indicó que se opuso a las solicitudes de salidas transitorias para visitar a la familia y para trabajar en la empresa Clear. La mujer sostuvo que reclama que se cumpla la condena impuesta por el crimen de su hijo, ocurrido cuando tenía 24 años y se dirigía a cumplir funciones en la Comisaría Séptima.
El juez autorizó las salidas para visitar a la familia durante los dos primeros domingos de cada mes, de 11 a 20 horas, bajo control policial. En tanto, el pedido para salir a trabajar de lunes a viernes, de 7 a 15, no fue autorizado. Según Manquepán, la Fiscalía no se opuso a las visitas familiares, pero rechazó las salidas laborales por considerar que no estaban dadas las garantías necesarias.
«Yo me opuse rotundamente a las salidas a visitar a la familia y a las salidas laborales», sostuvo la madre, quien lleva 16 años reclamando justicia por el asesinato de su hijo.
Declaraciones sobre el caso
Durante la entrevista, Manquepán cuestionó el recorrido judicial del caso y recordó las dificultades que atravesó para conseguir que Moreira Sironi fuera condenado a prisión perpetua por el homicidio de Néstor.
«(Jonathan) Moreira Sironi mató a mi hijo de 24 años a golpes. Mi hijo murió en el lugar donde lo golpeó, tan solo por vestir el uniforme policial. Ellos no tenían vínculo, no tuvieron una discusión. Esto quedó demostrado en el juicio», afirmó.
La mujer recordó que, en una primera instancia, la Justicia había condenado al acusado a 15 años de prisión por homicidio simple. Disconforme con esa resolución, apeló y consiguió que se modificara la calificación del hecho y se dictara la pena de prisión perpetua.
Al reconstruir la violencia del ataque, señaló que su hijo sufrió graves lesiones. Citó el testimonio del médico que realizó la autopsia, quien, según recordó, manifestó durante el juicio que nunca había visto un cuerpo tan destrozado en sus 34 años de carrera.
Manquepán explicó que el condenado solicita periódicamente autorizaciones para salir de prisión, lo que la obliga a presentarse nuevamente ante la Justicia y revivir lo ocurrido.
«Cada tres meses Moreira Sironi pide estas audiencias para solicitar permiso para salir a ver a la familia y para salir a trabajar. Desde todo este tiempo he tenido que estar cada tres meses en las audiencias reviviendo todo», expresó.
En ese sentido, cuestionó lo que considera una atención permanente a los derechos del condenado, mientras ella continúa reclamando por los de su hijo. «Cada vez que voy a una audiencia me hablan de los derechos de Moreira Sironi, pero yo no puedo dejar de pensar en los derechos de mi hijo. Mi hijo tenía derecho a vivir, tenía toda una vida por delante», manifestó.
Contexto del crimen
Manquepán también recordó las circunstancias personales que atravesaba el día del crimen. El 8 de agosto de 2010 se encontraba en Buenos Aires, acompañando a su hijo menor, de ocho años, que estaba internado en terapia intensiva en el Hospital Ricardo Gutiérrez por una enfermedad oncológica.
La noche anterior había hablado con Néstor y le había pedido que le comprara globos para celebrar el Día del Niño con su hermano. Al día siguiente, el efectivo se levantó tarde y salió apurado para cumplir servicio en la Comisaría Séptima.
De acuerdo con el relato de la madre, basado en lo que se expuso durante el juicio, el policía pasó por la zona de la calle 13 de Noviembre, en el barrio 9 de Julio, donde se encontraba Moreira Sironi junto a un amigo. Allí fue increpado y, aunque intentó retroceder mientras levantaba su arma hacia arriba, terminó siendo derribado y golpeado hasta morir.
«Mi hijo trabajaba para la Justicia, mi hijo era un funcionario policial y la Justicia lo que hace hace 16 años es alivianarle la vida a una persona que le quitó la vida a un funcionario policial», sostuvo.
La madre también cuestionó los argumentos vinculados con la posibilidad de reinserción laboral del condenado, quien tendría una propuesta de trabajo en la empresa, y las condiciones que, según se planteó en la audiencia, permitirían autorizar las salidas. «Yo no pido nada, solamente que cumpla con la condena que se le dio. Nos costó muchísimo. Yo solo pido que se cumpla con la condena que fue perpetua. Es lo único que pido, no pido otra cosa», remarcó.
Finalmente, dirigió un mensaje a la Justicia de Comodoro Rivadavia y pidió que se tenga en cuenta el sufrimiento de la familia de la víctima. La mujer aseguró que la situación vuelve a afectarla cada vez que debe participar de una audiencia y lamentó que, después de tantos años, continúe atravesando instancias judiciales vinculadas con el crimen.
«Le quiero decir a la Justicia de Comodoro Rivadavia una sola cosa: yo hace 16 años no vivo, sobrevivo. Quisiera que, de una vez por todas, pudieran estar del lado de esta madre que sigue pidiendo justicia hace 16 años», concluyó.
