Un clásico de la cocina hogareña que combina pollo dorado, ajo, vino blanco y aceite de oliva. La preparación rinde cuatro porciones y se cocina en una sola sartén.
El pollo al ajillo es una preparación de cocina casera que se elabora con ingredientes básicos: pollo troceado, una cabeza de ajo, aceite de oliva, vino blanco seco y condimentos. La receta rinde cuatro porciones y se cocina en una sartén grande o cacerola baja.
Ingredientes
- 1 pollo de 1,5 kg, troceado menudito
- 1 cabeza de ajo
- 150 ml de aceite de oliva
- 250 ml de vino blanco seco
- 2 cucharadas de perejil picado
- 1 hoja de laurel
- Pimienta negra en grano
- Sal o 1 cubito de caldo de pollo
Elaboración
- Machacar los ajos con un golpe seco de la mano del cuchillo, dejando los dientes enteros y pelados.
- Calentar el aceite en una sartén amplia a fuego medio y dorar el pollo junto con los ajos y la hoja de laurel.
- Agregar unos granos de pimienta y mover las piezas para que se doren de todos lados.
- Cuando el pollo esté bien dorado, añadir el vino blanco y dejar que se evapore el alcohol.
- Si se desea que quede con salsa, sumar un vasito de agua caliente. Si se prefiere más seco, tapar la sartén y cocinar en su propio jugo.
- Cocinar entre 10 y 20 minutos, hasta que el pollo esté tierno. Probar y ajustar la sal.
- Servir caliente, con el perejil picado por encima y, opcionalmente, unas gotas de limón.
Consejos
- Trocear el pollo en pedazos pequeños para que tome mejor los sabores.
- Utilizar vino blanco seco, no dulce. En caso de no tenerlo, se puede reemplazar con caldo de pollo y un chorrito de vinagre.
- Agregar ramitas de romero o tomillo fresco para cambiar el aroma.
- Si sobra, guardar en la heladera hasta tres días y calentar a fuego bajo con una cucharada de agua para evitar que se seque.
Artículo elaborado con información de Divina Cocina, con asistencia de IA y bajo supervisión de un editor de ADNSUR.
