José, de 12 años, y Leo, de 10, fueron encontrados este jueves tras cinco días de búsqueda en Santa Cruz. El testimonio de dos adolescentes de 14 y 15 años permitió delimitar la zona de rastrillaje.
Este jueves por la mañana fueron hallados los cuerpos de José y Leo, los hermanos de 12 y 10 años que habían desaparecido el domingo 25 de octubre en el río Gallegos, en Santa Cruz. El operativo se extendió durante cinco días en el sector de Palermo Aike.
El caso se inició cuando los niños se encontraban en el agua junto a dos adolescentes de 14 y 15 años y fueron arrastrados por la corriente cuando intentaban regresar a la orilla. Desde entonces, efectivos de distintas fuerzas y equipos especializados desplegaron un operativo de búsqueda.
El testimonio que permitió delimitar la zona de búsqueda
Durante los primeros días, uno de los principales desafíos para los rescatistas fue establecer el punto exacto donde los hermanos habían sido arrastrados por el agua. La información aportada por los adolescentes que estaban con ellos permitió reducir el área de búsqueda y concentrar los recursos en un sector específico del río.
En diálogo con Ahora en Comodoro, por ADNSUR, el periodista Matías Fenelli explicó: «Y también el dato clave que dio el último de los chiquitos de 15 años. Recuerden ustedes que el domingo, cuando se produjo la desaparición de estos dos niños, ellos estaban jugando con dos jóvenes más de 14 y 15 años; primero el de 14 marcó la zona, el de 15 terminó de confirmar otra y a partir de ahí abocaron todos los trabajos ahí, ya sea helicóptero, buzos y todas las herramientas a disposición».
A partir de esas referencias, los equipos intensificaron los rastrillajes subacuáticos y terrestres en condiciones complejas debido a la fuerza de la corriente, la escasa visibilidad bajo el agua y las características del fondo del río.
Cómo fue el hallazgo de los dos hermanos
La última jornada de búsqueda comenzó temprano, con la incorporación de un helicóptero para ampliar el rastreo desde el aire. Según relató Fenelli, la aeronave inició los recorridos alrededor de las 6 y permitió localizar el cuerpo de José cerca de las 9.
«En horas de la mañana se da con el cuerpo del niño más grande, el niño de 12 años, que lo encontraron de manera aérea; su cuerpo lamentablemente ya flotaba aquí en el río y lo encontraron cerca de las 9 de la mañana», señaló el periodista de La Opinión Austral.
El segundo hallazgo se produjo alrededor de las 11, cuando efectivos de la Policía Caminera que recorrían las márgenes del río encontraron a Leo en inmediaciones del puente Guer Aike, en el acceso a Río Gallegos.
Con la localización de ambos cuerpos, concluyó el operativo que había movilizado a fuerzas de seguridad, bomberos, buzos y organismos provinciales durante cinco jornadas.
Asistencia a la familia
El padre de los niños había sufrido una descompensación días antes y debió ser internado en el Hospital Regional de Río Gallegos. Además, se encontraba a bordo del helicóptero durante el momento en que fue localizado el cuerpo de uno de sus hijos.
«Él se encontraba arriba del helicóptero; obviamente que fue un momento durísimo. El jefe de Gabinete, que estaba precisamente en el mismo helicóptero, lo contó en la conferencia de prensa como un momento indescriptible. La verdad que no había palabras para poder contar lo que ese padre sintió cuando vio el cuerpo de su hijo en el río. La verdad que un momento durísimo para ellos», relató Fenelli.
La familia recibió acompañamiento de profesionales de la salud y psicólogos, además de asistencia de un equipo médico de Gendarmería Nacional que trabajaba con ellos desde los primeros días de la búsqueda.
El sueño de José de viajar a Comodoro Rivadavia
Ambos niños jugaban al fútbol en el club Talleres de Río Gallegos, que se puso a disposición de sus familiares desde el comienzo del operativo. José, de 12 años, tenía la ilusión de viajar a Comodoro Rivadavia para realizar una prueba futbolística y estaba reuniendo fondos para concretar ese viaje, según contó Fenelli.
El periodista recordó una entrevista con Emilio, el abuelo de los niños, quien se quebró al hablar de las conversaciones que mantenía con su nieto sobre aquella oportunidad deportiva. El club también colaboró con vehículos para facilitar el traslado de los familiares hasta la zona de búsqueda, ubicada a unos 40 o 45 kilómetros del centro de Río Gallegos.
Autopsias y repercusión
Tras el hallazgo, los cuerpos fueron trasladados a la morgue para la realización de las autopsias, que permitirán establecer las causas de las muertes.
La noticia provocó conmoción en Río Gallegos y en distintas localidades de Santa Cruz. Clubes deportivos e instituciones expresaron su acompañamiento a la familia, mientras que también se anunció una misa en memoria de los niños en una iglesia del barrio San Benito.
