El jefe de Investigaciones, Javier Orellano, informó que continúan las tareas para identificar a los responsables de los ataques y determinar el origen del conflicto. La falta de denuncias y las dificultades para acceder a cámaras de seguridad obstaculizan la pesquisa.
El jefe de la Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia, Javier Orellano, confirmó que continúan las tareas para identificar a las personas involucradas en los tiroteos registrados en distintos sectores del barrio Jorge Newbery.
En diálogo con ADNSUR este viernes por la mañana, Orellano explicó que la Brigada trabaja sobre los distintos episodios de violencia ocurridos en ese sector de la ciudad, entre ellos el ataque a una empleada policial que se encontraba cumpliendo funciones en un retén.
«Nosotros continuamos la investigación detrás de la primera intervención que tuvo la Comisaría Seccional Segunda. Ahora estamos tratando de recopilar elementos para determinar los grupos que están interviniendo en el conflicto y ver qué solución podemos encontrar para darle un corte a todos estos hechos», sostuvo.
El jefe policial indicó que, por el momento, la información reunida es escasa y que uno de los principales objetivos es establecer quiénes son los participantes de los ataques y cuál es el origen de los enfrentamientos.
La investigación apunta a identificar a los grupos involucrados
Uno de los aspectos que todavía no pudo establecerse es si los episodios responden a un enfrentamiento entre dos grupos antagónicos o si están vinculados a integrantes de dos familias. «Esto todavía no está determinado», aclaró Orellano, aunque reconoció que el epicentro de los ataques se encuentra en inmediaciones del domicilio de la familia Barría Hernández, un dato que ya tomó estado público a partir de los distintos hechos registrados en el barrio.
En ese sentido, remarcó que la ausencia de denuncias formales representa un obstáculo para avanzar con las identificaciones y ampliar la información sobre posibles personas damnificadas. «No tenemos ninguna denuncia formal que nos permita avanzar con la identificación de quiénes serían los atacantes o de otra persona que haya salido damnificada, ajena a este grupo», explicó.
Otro de los inconvenientes está relacionado con las cámaras de seguridad particulares. Según detalló el jefe de la Brigada, los investigadores intentan conseguir registros de los domicilios cercanos, pero encuentran dificultades para obtener colaboración de los vecinos. «Hay cámaras en los domicilios particulares, pero la mayoría de los vecinos, debido a los conflictos y a la intimidación que han sufrido, las orientan hacia otros puntos para que justamente no sean de interés para nosotros», señaló.
Esta situación dificulta la posibilidad de reunir pruebas que permitan reconstruir los ataques, establecer recorridos e identificar a quienes participan de los tiroteos.
Refuerzos policiales y nuevas cámaras de seguridad en la zona
Por otra parte, Orellano confirmó que se reforzó la presencia policial en el barrio Jorge Newbery para prevenir nuevos enfrentamientos y evitar que los episodios de violencia se repitan. «Se reforzó bastante ese sector. El personal de la comisaría Segunda y los grupos que tiene a cargo están llevando adelante tareas preventivas bastante fuertes en la zona», indicó.
El refuerzo se da en un contexto de reiterados procedimientos policiales. En ese marco, el jefe de la Brigada confirmó que el jueves fue detenido un hombre que intentó escapar para evadir un control policial. Además, se refirió al proyecto de instalación de nuevas cámaras de seguridad en distintos puntos de Comodoro Rivadavia y aseguró que desde la fuerza ya pudieron observar los lugares previstos para su colocación.
Incluso, explicó que fueron consultados para aportar sugerencias sobre otros sectores donde sería conveniente instalar dispositivos. «Fuimos consultados por nuestro trabajo y pudimos aportar dónde sería recomendable ubicar algunas otras cámaras, para ampliar ese radio y colocarlas en lugares que son importantes para nuestra labor diaria», detalló. La intención es contar con herramientas que permitan monitorear calles y recorridos utilizados habitualmente, especialmente en sectores donde se registraron hechos de violencia.
Finalmente, Orellano aseguró que la Brigada continuará con las diligencias para determinar quiénes están detrás de los ataques y establecer cómo se originaron los enfrentamientos. «Estamos trabajando en eso desde un primer momento, pero hay varias dificultades en el camino que por ahí nos llevan a demorar un poquito en cualquier solicitud y demás», concluyó.
