El pianista uruguayo Enrique Graf se presentó el miércoles 4 en el Salón Dorado del Teatro Colón con un programa dedicado a Mozart, Lee Hoiby y Liszt, en el marco del ciclo Pianissimo.
El Salón Dorado del Teatro Colón recibió el miércoles 4 al pianista uruguayo Enrique Graf, quien presentó un programa dedicado a Wolfgang Amadeus Mozart, Lee Hoiby y Franz Liszt, en el marco del ciclo Pianissimo. La sala estuvo llena y el público siguió la actuación en silencio.
El repertorio comenzó con la Sonata para piano n.º 11 en la mayor, K. 331, de Mozart, obra que incluye la Marcha Turca. Luego, Graf abordó las Diez variaciones sobre un Ländler de Schubert, op. 35, de Lee Hoiby, y ofreció una interpretación de la Sonata en si menor, de Liszt.
Durante el concierto, la iluminación del Salón Dorado varió por el paso del sol y las nubes a través de los ventanales. El silencio del público se interrumpió apenas por crujidos de la madera del piso y alguna tos aislada.
Enrique Graf está radicado en Estados Unidos y es uno de los pianistas uruguayos con mayor reconocimiento internacional. Se presentó en escenarios como el Carnegie Hall, el Kennedy Center y el Lincoln Center, en Estados Unidos, y St Martin-in-the-Fields, en Londres. También participó en festivales de Europa y América.
Obtuvo el primer premio en el Concurso Internacional de Piano William Kapell. Antes había ganado los concursos nacionales de piano en Uruguay, distinciones que le permitieron acceder a una beca completa del Conservatorio Peabody y de la Organización de los Estados Americanos para estudiar con el pianista y pedagogo estadounidense Leon Fleisher.
Como solista actuó con orquestas de distintos países. En la Argentina se presentó con agrupaciones de Rosario, Córdoba, Tucumán y Mendoza, además de formaciones sinfónicas de Sudamérica, Norteamérica y Europa.
Graf creó el Festival Internacional de Colonia, un encuentro multidisciplinario dedicado a las artes con sede en Colonia del Sacramento, Uruguay. Su discografía incluye grabaciones de repertorio para piano solo, música de cámara y trabajos junto a orquestas y conjuntos internacionales.
La presentación en el Teatro Colón reunió esa trayectoria con un programa de grandes compositores en una sala de dimensiones íntimas.
