Un tribunal de Trelew condenó a una persona por un intento de robo a un auto utilizando un inhibidor de señal. La sentencia establece que el uso de este dispositivo agrava el delito, elevando la pena mínima a un año de prisión.
Un hecho ocurrido en Trelew en septiembre de 2025 derivó en una sentencia que podría marcar un precedente en la jurisprudencia local sobre robos a vehículos. Según informó el Ministerio Público Fiscal, una mujer fue declarada culpable como coautora de un hurto agravado en grado de tentativa, tras intentar sustraer objetos de un automóvil utilizando un equipo inhibidor de señal.
El incidente se registró sobre la calle Musters, cuando dos personas aprovecharon que el cierre automático de un vehículo no se había activado. Mediante el uso de un dispositivo inhibidor, lograron ingresar al coche sin forzarlo y sustrajeron un teléfono celular. Un transeúnte alertó a la policía, que interceptó a los sospechosos a pocos metros del lugar, hallando el equipo descartado en un cantero.
El juez Marcos Nápoli, tras el juicio oral, consideró acreditado el delito y aplicó un agravante por el uso de un instrumento similar a una «llave falsa». Este criterio modifica la calificación jurídica habitual para este tipo de casos, que solía encuadrarse como hurto simple. Con la nueva figura, la pena mínima se eleva de 15 días a un año de prisión.
La audiencia para definir la condena se realizará el lunes 20 de abril. Desde la Fiscalía, representada por la procuradora Silvana Lagarrigue, se adelantó que solicitarán una pena superior a la habitual y la declaración de reincidencia.
El fallo refuerza las advertencias a conductores sobre la necesidad de verificar manualmente el cierre de sus vehículos, en un contexto donde el uso de inhibidores se ha vuelto más frecuente.
