El organismo nacional dispuso la exclusión de cuatro empresas del registro de prestadores, en el marco de un proceso de reordenamiento del sistema de salud privado.
La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) dispuso la baja de otras cuatro empresas de medicina prepaga que figuraban inscriptas en sus registros, en el marco del proceso de reordenamiento impulsado por el Gobierno nacional. La decisión quedó formalizada este martes a través de un edicto publicado en el Boletín Oficial.
La medida se inscribe dentro de la política sanitaria que lleva adelante la gestión junto al Ministerio de Salud, con el objetivo de depurar el padrón de prestadores. Desde el inicio de la actual administración, ya fueron dadas de baja cerca de 170 prepagas por no cumplir con los requisitos exigidos para operar. En esta oportunidad, las firmas excluidas del registro son Su Medicina Asistencia, Instituto Panamericano de Salud, Imedical y Seres.
Según se informó oficialmente, la principal causa de las bajas fue la falta de acreditación de actividad real, ya que las auditorías detectaron que no contaban con afiliados activos, no prestaban servicios o no habían presentado la documentación obligatoria. Desde el organismo aclararon que la decisión no tendrá impacto sobre los usuarios, debido a que las entidades dadas de baja no brindaban cobertura al momento de las inspecciones. En muchos casos, explicaron, se trataba de empresas que permanecían registradas de manera formal pero sin funcionamiento efectivo.
El Gobierno sostiene que este proceso busca garantizar mayor transparencia y mejorar la trazabilidad del sistema de salud privado, además de establecer condiciones más equitativas para las empresas que sí operan regularmente. En ese sentido, remarcaron que las exigencias apuntan a asegurar que solo permanezcan en el registro aquellas entidades que acrediten actividad concreta y una cartera de afiliados vigente.
Un mes atrás, el Ejecutivo había avanzado con una medida similar al excluir a otras diez prepagas, entre ellas distintas mutuales, asociaciones y prestadores regionales. Con esa decisión, el número de entidades alcanzadas por procesos de rechazo de inscripción ya superaba las 160.
De esta manera, el reordenamiento del sistema continúa avanzando con controles más estrictos por parte de la Superintendencia de Servicios de Salud, en una estrategia oficial que busca depurar el padrón y ofrecer mayor claridad a los usuarios del sector.
