La crisis salarial y laboral que atraviesan los trabajadores estatales en Chubut vuelve a expresarse en las calles de Comodoro Rivadavia. Este lunes a las 19, docentes autoconvocados realizarán una marcha de antorchas por el centro de la ciudad para visibilizar su reclamo de mejores salarios, condiciones dignas de trabajo y una convocatoria real a paritarias.
La movilización partirá desde la intersección de San Martín y Alsina y recorrerá las principales arterias céntricas. La convocatoria surgió de manera espontánea a través de redes sociales y grupos de mensajería, donde en pocos días se nuclearon más de 900 docentes de distintos puntos de la provincia. Aunque no hay una estimación precisa de asistencia, se espera una importante participación en lo que será la primera acción colectiva de este espacio autoconvocado.
El motivo de la protesta es una situación económica que golpea con fuerza al sector. Los docentes denuncian que los aumentos otorgados en los últimos meses resultan insuficientes frente al costo de vida y que, en muchos casos, ni siquiera alcanzan para cubrir necesidades básicas. A esto se suma el incumplimiento de acuerdos paritarios y la falta de convocatoria a nuevas negociaciones salariales.
Mirta Balcón, docente y una de las impulsoras de la convocatoria, describió el panorama que atraviesan. «Muchos trabajamos el máximo de horas permitidas y aun así tenemos que buscar ingresos extra: vendemos productos, hacemos ferias, lo que sea para llegar a fin de mes», explicó. Su caso refleja una realidad extendida. Es madre y sostiene su hogar únicamente con su salario docente, que ronda entre los 750 y 800 mil pesos. «Es imposible vivir con eso: hay que pagar alquiler, comida, servicios. No alcanza», remarcó.
Pero el problema no se limita a lo salarial. Balcón también señaló las dificultades cotidianas dentro de las escuelas: falta de recursos, edificios deteriorados y, en algunos casos, ausencia de calefacción. Incluso, afirmó que muchos docentes terminan utilizando su propio dinero para cubrir necesidades básicas del funcionamiento escolar. «Si uno tiene que pensar cómo sostener a su familia, es muy difícil poder garantizar una educación de calidad. La precarización termina impactando directamente en el aula», advirtió.
En este contexto, la marcha de antorchas busca no solo visibilizar el conflicto sino también marcar un punto de inflexión. Desde el sector aseguran que el anuncio oficial de una posible convocatoria a paritarias para esta semana aún no genera confianza. «No hay nada concreto. Son anuncios que parecen buscar desactivar el reclamo», sostuvo la docente.
La protesta se enmarca en un escenario más amplio de conflictividad en la provincia, con medidas de fuerza también en salud y otros sectores estatales. Para los autoconvocados, la clave será sostener la organización y avanzar en nuevas acciones. «Esto recién empieza. Tenemos que animarnos a salir y decir basta», concluyó Balcón.
