El oficialismo logró convertir en ley el proyecto que autoriza el plan para abonarle a los dos últimos grupos de acreedores con demandas activas contra el Estado nacional por el default de la deuda de 2001.
El oficialismo logró aprobar y convertir en ley en la Cámara de Diputados el proyecto que autoriza el plan de pago a los dos últimos grupos de acreedores con demandas activas contra el Estado nacional por el default de la deuda de 2001.
Con 139 votos a favor y 97 en contra, la iniciativa recibió media sanción que le restaba para convalidar los acuerdos de conciliación celebrados con los tenedores de deuda, a escasos días del 30 de junio, el último día del plazo acordado con los fondos buitre.
El voto de los diputados chubutenses estuvo dividido. Juan Pablo Luque y José Glinski, de Unión por la Patria, votaron en contra, mientras que Maira Frías y César Treffinger, de La Libertad Avanza, acompañaron el proyecto. Jorge «Loma» Ávila, de Provincias Unidas, estuvo ausente.
Las claves del acuerdo
El acuerdo implica pagar US$ 67 millones de dólares para Bainbridge Ltd. y US$ 104 millones al grupo de acreedores encabezado por Attestor Value Master Fund LP) de “forma simultánea a la acreditación de los bonos libres de todo gravamen para su inmediata cancelación y extinción.
Según informó la agencia Noticias Argentinas, el entendimiento con los fondos buitre adopta como mecanismo de pago el formato internacional de Entrega contra Pago (DVP), por el cual los fondos se liberarán en simultáneo con la cancelación de los bonos. En tanto, se dejó establecido que serán los holdouts quienes afrontarán los costos legales generados por el litigio.
Además, se incluyó una cláusula de standstill, que le prohíbe a los acreedores iniciar nuevas acciones legales o interferir en operaciones financieras argentinas hasta que se complete la operación.
La aprobación en el Congreso nacional permite dejar sin efecto las medidas de ejecución de embargos que pesaban en la Justicia de Estados Unidos contra activos soberanos del país, incluyendo acciones de Banco Nación y Aerolíneas Argentinas.
