La autopsia determinó que la joven falleció por asfixia por ahorcamiento. La Fiscalía autorizó la entrega del cuerpo para inhumación pero no para cremación, mientras la investigación continúa.
La autopsia confirmó la causa de muerte de Guadalupe Ramos, de 20 años, hallada sin vida en el barrio Aeroparque el miércoles a la madrugada. La Fiscalía autorizó la entrega del cuerpo a su familia para la inhumación, pero dispuso que no podrá ser cremado debido a que la investigación judicial continúa.
Guadalupe Ramos, oriunda de la localidad de Orán, provincia de Salta, trabajaba como niñera. Desapareció el domingo pasado tras llevar al niño que cuidaba de regreso a su casa, acompañada de su pareja. Una cámara la captó regresando sola a su casa; posteriormente no se tuvo noticia de ella.
Tras varios días de rastrillajes, el cuerpo fue encontrado la madrugada del miércoles en una casa del barrio Aeroparque, en Orán.
Según los resultados de la autopsia preliminar, el deceso se produjo por asfixia por ahorcamiento. La investigación permanece abierta y se esperan estudios complementarios para confirmar todos los elementos incorporados a la causa.
La data de muerte sería aproximada a la fecha en que se reportó su desaparición. Se confirmó que el elemento constrictor hallado en el lugar se condice con los signos encontrados en el cuerpo, aunque este punto deberá ser confirmado mediante estudios complementarios solicitados por la Fiscalía.
Se dispuso la entrega del cuerpo a la familia para su inhumación, con prohibición de cremación, por tratarse de una causa en trámite que requiere medidas para esclarecer las circunstancias de la muerte.
La investigación avanza con diligencias como relevamiento de testigos, análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas, y otras medidas destinadas a reconstruir las últimas horas de la joven.
Desde el Ministerio Público Fiscal aclararon que la causa se investiga conforme a la Resolución 1284 de la Procuración General de la Provincia, que establece que ante la muerte de una persona, incluso cuando inicialmente pueda parecer un suicidio o muerte accidental, debe aplicarse como regla la presunción de homicidio doloso. Esto implica seguir los protocolos correspondientes desde las primeras diligencias hasta que pueda descartarse razonadamente la comisión de un delito. Por ese motivo, la causa no se encuentra cerrada y la Fiscalía continuará con las medidas dispuestas.
