Con el inicio del invierno, se repiten los incendios vinculados a sistemas de calefacción en Comodoro Rivadavia. Bomberos advierten sobre sobrecargas eléctricas, salamandras mal instaladas y uso de hornallas como fuente de calor.
Con la llegada de las bajas temperaturas, los incendios provocados por sistemas de calefacción vuelven a repetirse en Comodoro Rivadavia, con una frecuencia similar a la registrada durante los últimos inviernos. En muchas viviendas que no cuentan con acceso al gas de red, las familias recurren a distintas alternativas para combatir el frío, aunque en algunos casos esas soluciones generan riesgos.
Desde el cuerpo de Bomberos advirtieron que, en el inicio de esta temporada invernal, la cantidad de intervenciones por incendios relacionados con sistemas de calefacción no muestra diferencias con respecto a años anteriores. La principal preocupación está puesta en las instalaciones eléctricas sobrecargadas, las salamandras utilizadas sin condiciones de seguridad y el uso de artefactos no diseñados para calefaccionar ambientes.
Carlos Iglesias, bombero especialista en prevención, explicó que «se están notando cantidades similares a los años anteriores. Los últimos cinco inviernos fueron fuertes, más de lo normal. Entonces, cuando no es por cortocircuitos o sobrecargas de aparatos eléctricos, es por salamandras muy cargadas de combustible para generar temperatura».
El especialista señaló que también se detectan situaciones de riesgo con otros dispositivos domésticos. «A veces también pasa con otros sistemas de calefacción que en realidad no están hechos para eso, como hornos y hornallas. La gente muchas veces no tiene demasiadas alternativas para calefaccionarse y terminan arriesgando lamentablemente sus vidas», remarcó.
Uno de los problemas más frecuentes está relacionado con las sobrecargas en la instalación eléctrica. Iglesias explicó que muchas veces varios artefactos de alto consumo funcionan al mismo tiempo desde un único tomacorriente. «Siempre pedimos que tengan mucha precaución respecto al consumo eléctrico. Muchas veces usan estufas eléctricas en enchufes donde tienen conectados otros aparatos, televisores, hornos eléctricos, microondas, todo en el mismo tomacorriente. Eso genera una sobrecarga. Si tocás el cable del artefacto que usás para calefaccionar sentís el calor por la sobrecarga, pero para adentro no lo sentís y ahí es donde se producen los incendios», advirtió.
Otro foco de preocupación son las salamandras, especialmente cuando fueron instaladas sin respetar las distancias de seguridad o sin realizar el mantenimiento correspondiente. «Con respecto a la salamandra, a veces los caños de salida de gases, el tiraje, los tienen muy cercanos a paredes de madera o pasan por entretechos de madera. El caño está al rojo vivo y la temperatura empieza a traspasar», explicó Iglesias.
Además, insistió en la importancia de revisar periódicamente el estado del conducto de evacuación de gases. «Siempre hay que verificar que esos caños de tiraje estén limpios y libres de hollín, porque eso puede provocar que el gas no salga de la vivienda y produzca intoxicaciones que lamentablemente muchas veces terminan en la muerte», alertó.
En cuanto a los calefactores tradicionales, el bombero recomendó realizar controles antes y durante toda la temporada invernal. «Si tienen calefactores, hay que darles una limpieza y mantenimiento, y no mantenerlos a altas temperaturas cerca de materiales combustibles como telas, ropa o madera», indicó. También recordó que el color de la llama es un indicador fundamental del correcto funcionamiento del artefacto. «Hay que verificar que siempre sea una llama azul. Si la llama es naranja o roja, indica una mala combustión y existe riesgo de intoxicación por monóxido de carbono», sostuvo.
Finalmente, Iglesias hizo hincapié en la necesidad de que cualquier instalación o reparación de equipos a gas sea realizada por profesionales habilitados. «En el caso de artefactos a gas, siempre deben trabajar gasistas matriculados», concluyó.
