El ex Puma y surgido en Comodoro RC expresó su pesar por la muerte del expresidente de la Unión de Rugby Austral, a quien definió como una figura clave en la formación de jóvenes rugbiers.
La muerte de Carlos «Yeti» Di Matteo, expresidente de la Unión de Rugby Austral, generó conmoción en el ámbito del rugby de Comodoro Rivadavia y la región. Di Matteo se desempeñó como jugador, árbitro y dirigente. Ramiro «Cumpa» Herrera, exjugador de Los Pumas y formado en Comodoro RC, se refirió a su figura en declaraciones al programa Ahora en Comodoro, de Seta TV.
Herrera indicó que seguía la evolución del estado de salud de Di Matteo a través de compañeros del club. «Ya sabía que venía hace un par de semanas bastante mal por una descompensación. Cuando vimos que era más grave estábamos un poquito más al corriente y hace pocos días llegó la noticia que menos queríamos», afirmó.
El ex primera línea destacó la labor de Di Matteo en la formación de jugadores. «Los grandes maestros son los que te agarran de chiquito, los que te vienen a buscar cuando no tenés cómo ir al club, los que preparan la comida, el jugo o la merienda. Eso era Carlos. Lo conocí cuando llegué al club con siete años y, treinta años después, la última vez que fui a Comodoro lo vi haciendo exactamente lo mismo: ayudando, dando una mano, estando siempre disponible», declaró.
Herrera subrayó la relevancia de Di Matteo para el rugby patagónico. «Todo cuesta mucho más en la Patagonia. Hay menos gente, menos recursos y todo llega más tarde. Él era un colaborador incansable, siempre al pie del cañón. De chico quizás no lo veía, pero de grande entendí que era uno de los motores del club y del rugby en general», sostuvo.
Consultado sobre los valores transmitidos, Herrera mencionó el sentido de pertenencia. «Él representaba al club donde le tocara estar. En todo el país lo conocían porque hacía las cosas por amor al rugby. Para hacer este deporte hay que quererlo de verdad, porque implica dedicarle tiempo, esfuerzo y dejar muchas cosas de lado. Carlos hizo eso durante toda su vida», afirmó.
El ex Puma consideró que el mejor homenaje es mantener vivo el recuerdo. «No sé si existe una mejor despedida. Lo importante es recordarlo con alegría, inmortalizarlo desde las buenas anécdotas y por todo lo que hizo de manera sana y desinteresada», señaló.
Como ejemplo, relató una anécdota de 2014, cuando debía viajar a Francia para incorporarse al Castres y necesitaba documentación apostillada desde Comodoro. Sin familiares en la ciudad, llamó a Di Matteo. «La respuesta fue sí a todo. En tres o cuatro días consiguió todos los papeles y me los envió. Gracias a eso pude debutar cuando correspondía y terminé jugando uno de mis mejores partidos. Esa anécdota refleja perfectamente quién era Carlos: siempre dispuesto a ayudar, sin esperar nada a cambio», concluyó.
