Desde anoche, la ermita de San Cayetano recibe a vecinos que llegan para pedir por trabajo, alimento, salud y seguridad. Este viernes habrá tres misas y se espera una importante convocatoria.
La ermita de San Cayetano, en el ingreso al barrio del mismo nombre, convoca desde anoche a los devotos que han comenzado a acercarse desde la noche del jueves y desde las primeras horas de la mañana de este viernes. Se espera que sean cientos los fieles que se acerquen a agradecer y a pedir en la zona sur de Comodoro Rivadavia.
Si bien nació en Italia, hace más de 500 años, la figura del santo está arraigada en Argentina. Su figura está asociada al pedido de empleo, el alimento y la ayuda a quienes atraviesan dificultades.
«Para nosotros es una emoción esperar cada 7 de agosto. La gente espera este día y nosotros los recibimos con mucho cariño», contó a ADNSUR una vecina, parte de la organización, que recibe a los fieles en la ermita.
Y a continuación precisó: «Hace unos tres meses que estamos organizando todo. Anoche tuvimos mucha gente acá y hoy habrá tres misas, en el templo a las 16, a las 20 y la última misa a las 22 en la ermita», detalló.
Una de las fieles al santo del pan y el trabajo contó su pedido a ADNSUR: «Yo vengo a pedir por trabajo, por la gente que está desocupada, por seguridad y por los enfermos».
Otro vecino relató: «Por el acompañamiento de trabajo y para que el pan no nos falte a todos por la situación difícil en la que estamos».
El temor de quedarse sin empleo y una situación económica difícil
El obispo de Comodoro Rivadavia, Jorge Wagner, reconoció que seguramente —como años anteriores— la convocatoria será de importancia. «La situación se nota económicamente, es fuerte», afirmó al hablar de las conversaciones que mantiene con personas que expresan preocupación por su realidad laboral y familiar.
Según relató, muchas personas manifiestan temor ante posibles despidos, dificultades para afrontar alquileres y problemas para cubrir los gastos básicos.
«Me llama la atención, nunca lo he vivido en otros momentos, esto de salir a encontrarme con la gente y que salga inmediatamente este problema sobre lo laboral», señaló.
En este marco, advirtió sobre el impacto del aumento de los servicios en los ingresos familiares. «La recomposición salarial no ha ido acompañada del nivel de incremento de los servicios. Entonces la gente se queda ahí o tiene que pagar los servicios porque si no se queda sin agua, sin luz, sin gas o, bueno, tiene que dejar otras cosas. Es una problemática seria y preocupante».
¿Quién fue San Cayetano?
Cayetano de Thiene nació en 1480 en Vicenza, dentro de los territorios de la entonces República de Venecia. Pertenecía a una familia noble y estudió Derecho en la Universidad de Padua. Más tarde viajó a Roma, donde comenzó a profundizar su formación religiosa y su compromiso con la Iglesia.
En 1516 fue ordenado sacerdote y, años después, participó de un movimiento de renovación espiritual que buscaba recuperar una vida religiosa más austera y cercana a las necesidades de la población. En 1524 fundó, junto con otros religiosos, la Orden de los Clérigos Regulares, conocidos como teatinos.
Su actividad religiosa lo llevó por distintas ciudades italianas. Vivió en Roma, Venecia y, especialmente, en Nápoles, donde desarrolló una importante tarea pastoral. Allí se preocupó por los sectores más vulnerables y promovió iniciativas de asistencia y ayuda a quienes atravesaban situaciones de pobreza.
Murió en Nápoles el 7 de agosto de 1547. Más de un siglo después, el papa Clemente X lo canonizó el 12 de abril de 1671.
Su devoción cruzó el Atlántico, llegó a América y se arraigó con una fuerza particular en Argentina. Cada 7 de agosto, entre espigas, velas, estampitas y largas filas, millones vuelven a pedirle lo mismo: que no falte el pan y que nunca falte el trabajo.
