La cineasta Rocío Barrero reconstruye la vida de las familias petroleras a partir del accidente real que marcó a su papá en los años 90. El proyecto ya cerró a su protagonista y planea rodar en Centenario y en Rincón de los Sauces.
Una película de ficción que recrea la vida cotidiana de los trabajadores del petróleo y de las familias que los esperan en casa empezó a tomar forma en la cuenca neuquina, un universo que pocas veces llegó a la pantalla grande pese a atravesar buena parte de la identidad de la región. Se trata de «Sangre Negra», el primer largometraje de ficción de la cineasta neuquina Rocío Barrero, un proyecto que nació de un accidente real ocurrido en los años 90 y que ahora avanza hacia su rodaje en la provincia.
El punto de partida está en la propia historia familiar de la directora, cineasta y docente formada en el IUPA que vive en Centenario. Su papá trabajó como transportista para Halliburton a comienzos de los 90 y sufrió un accidente que, según relata Barrero, dejó un muerto y varios operarios con quemaduras graves (incluido el padre de la propia Rocío) cuando la carga de explosivos que debían destruir estalló en el Cañadón de las Cabras, sobre la Ruta 7. En la zona, el episodio se conoció como «Los quemados de Neuquén» y, más de tres décadas después, se convirtió en el germen del relato.
Sobre esa base, el proyecto sumó al actor Esteban Lamothe como protagonista. La directora habló con ADNSUR y describió la incorporación del intérprete de El estudiante y Farsantes como un respaldo decisivo para una producción independiente que viene imaginando esta historia desde hace años. En el centro del relato hay un trabajador de unos 40 años que dedicó su vida al yacimiento y, sin darse cuenta, relegó la crianza de su hija adolescente. «Está tan metido en el trabajo que termina siendo padre de sus compañeros antes que de su propia hija; de golpe ella se va a vivir con él y él tiene que aprender a ocupar ese lugar», resumió Barrero.
Alrededor de ese personaje, la trama sigue a un viejo referente petrolero atravesado por sus conflictos y a un joven que llega desde Salta a Vaca Muerta con la fascinación intacta, tres generaciones que permiten mostrar por dentro un oficio que, para la directora, se conoce poco fuera de la cuenca.
Un elenco nacional y casting neuquino
Con Lamothe confirmado, el equipo avanza en la conformación del resto del reparto. Barrero contó que el actor Gastón Pauls firmó una carta de intención y que mantiene conversaciones con Carlos Portaluppi —»Morcilla» en El Marginal— para el papel del capataz que pone las reglas en el pozo, mientras que el joven que llega desde Salta quedaría en manos del actor neuquino Atahualpa Albarracín. La realizadora adelantó además que los papeles de la hija y de la madre se definirán por casting entre actrices neuquinas, con pruebas previstas en Centenario, Añelo, San Patricio del Chañar y la capital provincial.
El vínculo con el Sindicato de Petróleo y Gas Privado fue, según Barrero, otra pieza central. La directora se reunió en dos oportunidades con el secretario general, Marcelo Rucci, quien le manifestó el respaldo del gremio por tratarse de una historia contada desde los trabajadores y le ofreció gestionar el ingreso del equipo a un yacimiento para un scouting con parte del cast y del área técnica. De la producción participan varios neuquinos, aunque la propia directora es la única que estuvo dentro de un pozo: por eso, dijo, quiere que los actores conozcan de primera mano las jornadas de trabajo, los descansos dentro de los tráileres y el ruido constante que atraviesan quienes pasan semanas en el campo. Por el relato familiar, el traslado de su papá en un avión sanitario tras el accidente había sido gestionado en su momento por el histórico dirigente Guillermo Pereyra.
El financiamiento es el último tramo pendiente. «Sangre Negra» ya obtuvo reconocimientos como el Concurso Raymundo Gleyzer y Punto Género y fue seleccionada en el mercado internacional Ventana Sur, y ahora aguarda los resultados de un concurso de Ópera Prima del INCAA que definiría cerca de la mitad del presupuesto. En paralelo, el equipo busca socios estratégicos y otras líneas de fomento como cash rebate y apoyos a la postproducción. Si los concursos acompañan, el objetivo es comenzar el rodaje hacia fines de 2027, con locaciones en Centenario, Rincón de los Sauces y otros puntos de la provincia, en una película que se propone poner en pantalla el costado humano detrás del mameluco.
