Miguel Yefilaf, director operativo de Tránsito de la zona sur, informó que la dependencia no cuenta con grúa de remolque desde hace cuatro meses y señaló que la responsabilidad de los siniestros viales recae en los conductores. También se refirió a las picadas clandestinas y a la persecución protagonizada por un menor de 14 años.
El fin de semana volvió a registrar siniestros viales e infracciones en las calles de Comodoro Rivadavia. Miguel Yefilaf, director del área operativa de Tránsito (Zona Sur), dialogó con Seta TV y afirmó que la responsabilidad recae «pura y exclusivamente en el conductor» y en su falta de acatamiento a las normas vigentes.
«Se hace mucho hincapié en que si conducen no ingieran bebidas alcohólicas. Pasan un curso que los habilita, pero después va en la responsabilidad de cada uno. Nosotros no podemos predecir dónde habrá un siniestro», expresó el funcionario en el programa Ahora Comodoro.
Yefilaf explicó que en los controles trabajan de manera articulada con la policía y la Agencia Provincial de Seguridad Vial, y sostuvo que las faltas graves, como conducir alcoholizado o sin licencia, se repiten de manera sistemática.
Al ser consultado sobre las denuncias por picadas en sectores como la Avenida Chile y otros barrios de la zona sur, Yefilaf reconoció la dificultad para interceptar a los infractores. «Vamos donde nos dicen que hay picadas, pero montamos un operativo y no ocurre nada. Cuando uno está con los controles no se detectan, es como el eslogan: se va el gato y juegan los ratones», graficó.
Asimismo, se refirió al episodio ocurrido días atrás, cuando un menor de 14 años protagonizó una persecución policial a alta velocidad. Yefilaf advirtió que no es un hecho aislado: «No es solamente de ahora, viene de hace rato. Cuando los detectamos los demoramos y hacemos la infracción, pero muchas veces son muy hábiles en la conducción y se escapan. En este caso intervino personal policial, pero al tener 14 años es inimputable a la norma de tránsito como delito».
El director operativo reveló que hace cuatro meses la dependencia de Tránsito no cuenta con su grúa de remolque. «Hacemos los controles y alcoholemias programadas, tenemos el apoyo de personal policial, estamos trabajando con conductores alternativos porque no contamos con grúas», apuntó.
«No tenemos medio de remolque. Apelamos a la buena predisposición de la grúa de Transporte, pero ellos están muy reducidos de personal, creo que tienen solo dos choferes», explicó.
Esta carencia los obliga a depender de «conductores alternativos»: cuando un infractor da positivo en un control de alcoholemia, deben solicitar que una persona en condiciones se haga responsable del vehículo para no dejarlo abandonado en la vía pública o recurrir a la grúa de Transporte, que no siempre está disponible.
