En julio, 882.173 deudores tenían sus compromisos financieros transferidos a empresas especializadas en recuperar créditos, según un informe del Instituto Argentina Grande basado en datos del BCRA. El dato se conoce en un contexto de aumento de la morosidad de los hogares y de crecimiento de los atrasos de largo plazo.
Un total de 882.173 personas tenía en julio sus deudas transferidas a agencias de cobranza, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado a partir de datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El dato refleja el crecimiento de una modalidad en la que bancos y otras entidades financieras derivan o venden créditos con dificultades de cobro a empresas especializadas, que luego buscan recuperar el dinero adeudado.
De acuerdo con el informe, 11 entidades —entre estudios de cobranza, fondos de inversión y fideicomisos— concentran el 15% de los deudores morosos y el 9,6% de las líneas de crédito consideradas irregulares.
Sin embargo, esas carteras representan apenas el 3,6% del monto total de los créditos en mora. El mecanismo consiste en adquirir esas deudas por una fracción de su valor y posteriormente intentar recuperar el dinero de los deudores.
El IAG también señaló que algunos procesos de recuperación pueden derivar en situaciones de presión u hostigamiento, prácticas que se encuentran alcanzadas por la normativa vigente.
Crece la morosidad de largo plazo
La expansión de las carteras en manos de agencias de cobranza se da mientras aumentan los atrasos prolongados en el sistema financiero. Durante el último año, 887.010 personas dejaron de integrar el grupo de deudores sin atrasos, mientras que también disminuyó la cantidad de personas con demoras de hasta seis meses.
En paralelo, crecieron con fuerza los casos de mora más prolongada. Los deudores con atrasos de entre seis meses y un año aumentaron en 536.899 personas, mientras que quienes acumulan más de un año de incumplimiento sumaron 1.298.950 casos.
En términos interanuales, el grupo con más de un año de atraso creció 60%, mientras que el segmento con entre seis meses y un año de mora aumentó 63%.
La mora de los hogares más que se duplicó
El deterioro también aparece en los últimos datos del BCRA. En julio, la irregularidad de los créditos destinados a las familias alcanzó el 12,9%, frente al 5,6% registrado en el mismo mes de 2025. Esto implica un aumento de 7,3 puntos porcentuales en un año y un nuevo máximo para el indicador en más de dos décadas.
Además, el IAG estimó que 3,4 millones de personas son consideradas «irrecuperables», una categoría que comprende a quienes acumulan un año o más de atraso en sus obligaciones. Dentro de ese universo, la mitad registra una deuda total de $77.900 o menos, según el informe.
