Relevamientos privados registraron aumentos semanales de hasta 1,1% en la canasta de alimentos y promedios de 1,8% a 2,7% en cuatro semanas. EcoGo y Analytica estiman 2% para septiembre, lo que interrumpiría la desaceleración de agosto (1,7%). La Patagonia fue la región con menor suba en alimentos.
La inflación de septiembre podría ubicarse en torno al 2% mensual, según proyecciones de las consultoras EcoGo y Analytica, lo que cortaría la desaceleración registrada en agosto, cuando el INDEC informó 1,7%, el registro más bajo en 14 meses. El factor que impulsa el índice es el precio de los alimentos y bebidas, que volvieron a subir durante la tercera semana del mes.
Los relevamientos semanales de varias consultoras sobre la canasta de alimentos, todos con la misma metodología de seguimiento de precios en supermercados y comercios de cercanía, muestran los siguientes datos: LCG midió un alza de 0,6% en la tercera semana de septiembre y acumuló dos semanas consecutivas de subas; su promedio de las últimas cuatro semanas trepó a 1,8%, tres décimas más que la medición anterior. Analytica calculó un incremento semanal de 0,7% y llevó su promedio de cuatro semanas a 2,7%. Econviews registró 1,1% en la semana, con carnes y derivados en 1,1% y lácteos en 1,2%. EcoGo anotó 0,4%, por debajo del ritmo de las dos primeras semanas del mes.
Con esos números, EcoGo y Analytica proyectan una inflación general del 2% para septiembre. La estimación de EcoGo para los alimentos consumidos dentro del hogar es de 2,2%; sumando los consumidos fuera del hogar, para los que calcula 1,7%, el rubro cerraría en 2,1%. Como referencia previa, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que el Banco Central realizó entre el 27 y el 31 de agosto había ubicado la mediana de las proyecciones para septiembre en 1,8%, antes de conocerse el comportamiento de la comida durante las primeras semanas del mes.
La revisión hacia arriba tiene una explicación concreta: los alimentos dejaron de ser un rubro que acompañaba la baja y volvieron a liderar los aumentos. En el relevamiento de Analytica, las verduras, tubérculos y legumbres acumularon una suba promedio del 12,6% en cuatro semanas; las frutas avanzaron 4,3%; el conjunto de alimentos y bebidas no alcohólicas subió 2,7% promedio. En el otro extremo quedaron las carnes y derivados, con 0,9%, y los aceites, grasas y mantecas, con 0,6%. En la medición de LCG, en cambio, la mitad del incremento semanal lo explicaron las carnes (1,1%), seguidas por las verduras (2,3%), las bebidas e infusiones para consumir en el hogar (0,8%) y los productos de panificación, cereales y pastas (0,7%).
El peso de la comida en el índice general no es un detalle: en agosto, Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división con mayor incidencia sobre la variación mensual en todas las regiones del país, según el INDEC. El rubro aportó 0,36 puntos porcentuales al IPC del Gran Buenos Aires, 0,53 en la región Pampeana, 0,83 en el Noreste, 0,71 en el Noroeste, 0,56 en Cuyo y 0,62 puntos en la Patagonia. La incidencia mide cuánto habría variado el nivel general si el resto de los precios hubiera permanecido constante: es, en la práctica, el peso que tiene la comida en el número que después se usa para actualizar alquileres, cuotas y contratos.
Hay, sin embargo, un dato que ubica a la región en una situación relativamente mejor: en la tercera semana de septiembre el mayor aumento de alimentos se registró en el Gran Buenos Aires (0,8%) y el menor en la Patagonia (0,4%), según Analytica. La diferencia tiene que ver con los circuitos de compra y los costos de transporte, que en el sur vienen de valores más altos de base y de una menor cantidad de aumentos nuevos en verdulerías y panaderías.
Traducido al bolsillo, el cambio de tendencia implica un freno a la mejora que se había insinuado con el 1,7% de agosto. Que la inflación general vuelva al 2% no significa que los precios bajen: significa que vuelven a subir más rápido que el mes anterior. Y para los hogares con menores ingresos el golpe es mayor, porque la comida se lleva una porción más grande del presupuesto y no se puede postergar. El propio INDEC muestra esa asimetría: en lo que va del año, la división de alimentos y bebidas no alcohólicas acumula un alza superior a la del nivel general, es decir que llenar el changuito se está encareciendo más rápido que el resto de los gastos.
La última semana del mes definirá si la proyección del 2% se confirma o si la desaceleración se sostiene. Según EcoGo, con la mayoría de los servicios ya actualizados durante septiembre, la atención queda concentrada en lo que ocurra con los alimentos dentro y fuera del hogar. La consultora también señala que la baja observada en los precios mayoristas de carnes y frutas podría aportar cierta estabilidad hacia el cierre del mes. El dato oficial del INDEC dará a conocer la inflación de septiembre en las primeras semanas de octubre.
Nota en base al relevamiento de consultoras difundido por Perfil y a datos del INDEC, con asistencia de IA y editada por un redactor de ADNSUR.
