La Policía recuperó una Ford Ranger abandonada a 14 kilómetros de Comodoro Rivadavia. En paralelo, un Toyota Yaris robado en Trelew fue encontrado cerca de Las Grutas y habría sido usado en otro robo en General Conesa.
Personal de la División Sustracción Automotores y Planta Verificadora de Comodoro Rivadavia recuperó una camioneta Ford Ranger gris oscuro que tenía un pedido de secuestro activo por hurto automotor. El vehículo fue hallado abandonado el jueves 24 de septiembre, alrededor de las 16, en una zona rural ubicada a unos 14 kilómetros de Comodoro Rivadavia, pasando el sector conocido como Cordón Forestal.
La investigación había comenzado el 23 de septiembre, cuando un vecino denunció el robo de la camioneta que había dejado estacionada en inmediaciones de Julio Ladvocat y avenida Hipólito Yrigoyen. A partir de tareas investigativas, los efectivos obtuvieron la geolocalización del vehículo y se trasladaron al lugar indicado. Allí encontraron la camioneta sin las chapas patentes.
Los agentes verificaron el número de chasis y de los cristales y confirmaron que se trataba del vehículo denunciado. La camioneta fue secuestrada preventivamente y quedó a disposición del Ministerio Público Fiscal. La Policía continúa con las diligencias para determinar quiénes fueron los responsables de la sustracción y cómo el vehículo llegó hasta esa zona.
En un hecho vinculado, el jefe de la División Sustracción de Automotores de Trelew, comisario Marcos González, confirmó que un automóvil Toyota Yaris negro, robado en el barrio San Benito de Trelew, fue utilizado para cometer otro robo en la localidad de General Conesa, en Río Negro. El vehículo fue localizado por personal policial de San Antonio cerca del balneario Las Grutas.
“El día miércoles al mediodía se comunicó personal de la Comisaría de San Antonio conmigo, avisándome que habían encontrado abandonado cerca del balneario Las Grutas un vehículo Toyota, color negro”, explicó González a Radio Chubut. Al verificar los datos en el sistema, los efectivos constataron que tenía un pedido de secuestro vigente en Trelew y que se trataba del mismo Toyota Yaris sustraído en el barrio San Benito.
El automóvil pertenece a la familia Duca y era utilizado para trasladar a un hijo del matrimonio a sus terapias. En su interior se encontraba una silla especial necesaria para su movilidad. La familia había solicitado especialmente la recuperación del vehículo, además del resto de los elementos sustraídos de la vivienda, entre ellos ropa, dinero y otros objetos de valor.
