El periodista afirmó que ambos tienen planes de matrimonio, aunque aclaró que todavía no hubo pedido de mano ni fecha definida. Indicó que la convivencia es una condición previa.
Rolando Barbano confirmó que casarse con Marina Calabró forma parte de los planes de la pareja. Si bien todavía no hubo pedido de mano ni existe una fecha establecida para la boda, el periodista aseguró que ambos hablaron sobre la posibilidad y que recibió una respuesta positiva por parte de la conductora.
«Yo me quiero casar con Marina y ella me dijo que sí», afirmó Barbano. La definición llegó después de que distintas versiones instalaran la posibilidad de un próximo casamiento, a partir de una publicación realizada por Gabriel Oliveri, director de marketing y comunicación del Four Seasons Buenos Aires.
Oliveri había compartido una imagen vinculada con una salida de Barbano y Calabró al hotel y aprovechó para preguntarle al periodista: «Rolo, ¿hubo pedido de mano? ¡Ya tienen lugar para casarse!». El comentario generó especulaciones sobre una posible propuesta y puso el foco en la relación que mantienen ambos periodistas.
Marina Calabró aclaró que el pedido de mano todavía no ocurrió y relativizó la posibilidad de que se trate de algo inminente. «Vi que puso Gabi Oliveri algo del casorio, pero eso son todos los delirios de Gabi. No hubo propuesta, pero ya los sorprenderemos. Siempre lo charlamos, pero por ahora no hay nada», explicó al ser consultada por los rumores.
Barbano, en cambio, confirmó que el matrimonio es una posibilidad concreta y que incluso comenzó a pensar en el momento de hacer la propuesta. «Tenemos el plan de casarnos, pero no ya. Todavía no hubo propuesta», señaló. Luego contó que quiere preparar algo especial para ese momento y que su intención es sorprender a Calabró. «Vengo pensando en la propuesta, la estoy trabajando para encontrar el momento. Me gustaría que sea algo especial y sorprenderla», expresó el periodista.
El propio Barbano volvió a remarcar que ambos están de acuerdo con la idea de casarse, aunque aclaró que no será algo inmediato. «Yo me quiero casar con Marina y ella me ha dicho que sí, pero no por ahora», sostuvo. Además, bromeó con la intervención de Oliveri y la posibilidad de que el empresario ya haya adelantado una alternativa para la celebración al mencionar el hotel como un eventual escenario para la boda.
La pareja también tiene definido que antes del matrimonio deberá resolver una cuestión central de su vida cotidiana: la convivencia. Barbano explicó que ambos coinciden en que el casamiento debería llegar cuando puedan compartir una casa de manera estable y organizar la dinámica familiar, ya que los dos tienen hijos y actualmente mantienen hogares separados.
«Los dos pensamos lo mismo: ‘nos vamos a casar en el momento en que podamos convivir’, que eso por ahora es un obstáculo, porque Marina vive con su hija y yo, si bien no vivo toda la semana con mis hijos, tengo dos hijos chiquitos, así como que tengo una situación en que no me imagino cómo sería todos juntos en la misma casa», explicó.
Por ahora, la pareja encontró una manera de compartir gran parte de su vida cotidiana sin establecer todavía una convivencia formal. Barbano contó que pasan juntos prácticamente todas las noches, aunque cada uno mantiene su propia casa y todavía trasladan algunas de sus pertenencias de un lugar a otro. «Dormimos juntos casi todas las noches, aunque no tenemos todavía una convivencia formal. Estamos todavía en el período de llevar ropa de un lado a otro», relató el periodista.
